Cecilia López Montaño
Análisis

Gobierno Duque: ¿un segundo aire?

Sobre los cambios de gabinete que buscan un mayor respaldo político en el Congreso de la República, existen muchas dudas.

Cecilia López Montaño
POR:
Cecilia López Montaño
marzo 02 de 2020
2020-03-02 10:00 p.m.
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Cuando el presidente Duque empezó a hacer cambios en su gabinete ministerial y anunció los retiros de todo el equipo de gobierno en Hatogrande, se generó la expectativa en la sociedad colombiana de que en este segundo tiempo el gobierno encontraría lo que tanto se le ha criticado: la ruta clara con objetivos y estrategias específicas que le dieran un verdadero norte a su administración.

Sin embargo, pasadas algunas semanas los resultados que son públicos solamente son aquellos relacionados con la política, pero poco o mejor nada, se sabe del ejercicio de reflexión con todo el gabinete, la vicepresidencia y los colaboradores de más alto tango.

Al tratar de encontrar las posibles explicaciones de este silencio ante algo que podría mejorar la imagen del gobierno, es evidente que esto no puede obedecer solamente a un grave error del asesor presidencial responsable de las comunicaciones.

Si verdaderamente fuera una prioridad del presidente lo que sucedió en este encuentro ya se habría resuelto esta situación. La preocupación nace precisamente del hecho de que la interpretación correcta solo tiene algunas posibilidades: o siguieron pegados a un Plan de Desarrollo demasiado difuso que no tiene una ruta clara o sencillamente perdieron la oportunidad de encausar la actividad gubernamental que evidentemente no cuenta con el apoyo de la mayoría ciudadana. No se sabe cuál de estas posibilidades es peor.

Sobre los cambios de gabinete que buscan un mayor respaldo político en el Congreso de la República, existen muchas dudas. Primero, porque el grado de apoyo que se pueda garantizar por parte de ese simulacro de partidos políticos que tenemos, no está asegurado por las mismas divisiones que existen dentro de ellos.

Obviamente, así el gobierno Duque lo niegue, todo dependerá del tamaño y la calidad de la mermelada que reciban, puestos, contratos. Si el presidente no les da cuotas de poder no lo apoyan y si les da, se le fractura aún más el Centro Democrático que ha acaparado toda la nómina oficial.

Pero también hay preguntas sobre los nuevos ministros. El desconocimiento de Alicia Arango sobre las difíciles reformas que debe liderar como MinInterior, la laboral y la pensional, genera inquietudes porque sacarlas adelante exige no solo maniobras políticas de las cuales ella sí sabe, sino un conocimiento de los temas sobre los cuales demostró su levedad cuando era Mintrabajo. Ojalá Ángel Custodio se asesore bien porque lo necesita ante temas tan complejos que deben ser prioridades de su gestión.

Por sus declaraciones y trayectoria el nuevo Minagricultura no tiene el bagaje necesario para abordar la inmensa brecha rural-urbana que debe ser su prioridad. Que no se equivoque, como en ningún otro sector, en lo concerniente a la agenda prioritaria para el campo, no puede gobernar solo para los gremios como parece hasta ahora.

Pero la pregunta de fondo es sobre que pasó en Hatogrande. Por ejemplo, se sabe que se planteó la necesidad de realizar de inmediato una Misión de Empleo propuesta de algunos analistas económicos, como una fórmula para abordar de inmediato la crisis de desempleo que vive el país.

Crisis que tiene que entenderse a la luz del comportamiento de la economía entre muchos otros factores. No es la primera vez que se requiere un análisis especializado de alto nivel sobre la crisis del desempleo que vive el país.

Roberto Junguito en un reciente libro recuerda como en el país se han realizado dos misiones de Empleo en momentos de dificultades en el mercado de trabajo cuando el desempleo estaba en 15%.

La primera fue la Misión de la OIT dirigida por Dudley Seers director del Centro de Estudios de Sussex a principios de la década del 70 cuyo Informe se le entregó al presidente Carlos Lleras al final de su gobierno. Posteriormente se abordó nuevamente el tema del empleo bajo la dirección del profesor Chenery y varios colombianos como Hugo López y José Antonio Ocampo, afirma Junguito, retomaron esta preocupación que quedo consagrada en un informe de la Contraloría General de la Nación.

Aparentemente el gobierno o por lo menos su vocero Diego Molano, no han entendido lo que significa un esfuerzo de esta naturaleza ni las razones por las cuales debe convocarse.

Además de mencionarla en un documento que no ha salido a la luz, agrega como temas distintos aspectos que deben se parte del análisis que tiene que realizar una misión de este tipo. Le adiciona, además, una larga lista de objetivos que diluyen las verdaderas prioridades dadas las limitaciones reales que existen tanto en recursos como en tiempo.

Tampoco el nuevo Mintrabajo parece manejar el tema porque sobre la Misión de Empleo solo dijo vaguedades en la entrevista que le hizo Yamid Amat. Cualquiera que conozca el tema reconoce que hasta ahora este anuncio de una Misión de Empleo es solo eso, un anuncio. Es una verdadera lástima porque si algo requiere el país es entender las contradicciones de una economía que crece, no lo suficiente, y una situación laboral de su población que es realmente seria.

Como hasta este momento el retiro de Hatogrande no salió con nada realmente distinto a lo que se tenía y como el cambio en el gabinete no asegura un viraje respecto a lo que venía, este segundo aire del gobierno Duque, hasta ahora se ha quedado así, en el aire.

Cecilia López Montaño
Exministra.
cecilia@cecilialopez.com

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