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Cecilia López Montaño
Análisis

¿Reactivación sin vacuna?

Obviamente los comerciantes, los empresarios, la industria en general y todos los actores del sector productivo se oponen al confinamiento prolongado.

Cecilia López Montaño
POR:
Cecilia López Montaño
enero 19 de 2021
2021-01-19 07:30 p. m.
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Tenemos miedo porque se está cerrando el círculo alrededor de cada uno de nosotros con personas cercanas contagiadas con el Covid-19.

La solución inmediata y obvia para muchos es el aislamiento y cumplir con todas las recomendaciones que conocemos de sobra. Pero esta salida termina de nuevo frenando esa débil recuperación de la economía que se venía dando a finales del 2020. Además, ya conocemos las consecuencias de todo tipo del confinamiento que golpea de manera diferencial a la población colombiana.

Obviamente los comerciantes, los empresarios, la industria en general y todos los actores del sector productivo se oponen al confinamiento prolongado. Afirman que las autoridades “no pueden sobreactuarse”. Una nueva etapa de paro en la economía puede regresar al país a la ola de quiebras muchas de las cuales son irreparables y a niveles de desempleo que rondan el 20%. Aunque esta preocupación es válida la pregunta es cual es la solución. ¿Abrir cómo y cuándo? La respuesta no se conoce.

Las preguntas son obvias. La primera: ¿es posible la reactivación de la economía sin vacuna? La segunda: ¿Existe realmente la posibilidad de seguir la recomendación de los empresarios para que en medio de este pico de la pandemia que se esta traduciendo en un nivel muy preocupante de la capacidad del sector salud, se puedan abrir las actividades en distintos sectores?

Un tema crítico que se desconoce es que con el nivel actual de informalidad no existe la forma de frenar los contagios a menos que el gobierno realmente llevara a este sector los apoyos monetarios para que no salgan a buscar su manera de sobrevivir.
Como afirma Portafolio, con toda razón, es necesario que el gobierno cambie su estrategia ante este nuevo nivel crítico de la pandemia. Pero no se ve nada en el panorama. Por consiguiente, es la vacuna la solución y sin ella es casi imposible la reactivación, así de simple.

Pero a pesar de estar este debate en primer plano en las discusiones en el país, sobre la llegada de la vacuna, la verdad es que no se ve nada claro. Abundan las preguntas sin respuesta por parte del gobierno. ¿Cuándo llega la vacuna?; ¿está este proceso de conseguir vacunas en manos de personas idóneas?; ¿el proceso de vacunación está listo?; y así se podría continuar para llegar a la conclusión de que el país tiene razón en preocuparse porque no hay respuestas contundentes.

Cómo es posible que este gobierno, a diferencia de muchos otros en América Latina, no hubiese previsto con suficiente antelación, las consecuencias de no tener a la mayor brevedad la vacuna de manera que no se frenara la reactivación de la economía. Cómo no midieron el costo en vidas, en pérdidas económicas, en hambre de amplios sectores sin posibilidad de generar ingresos si esta se demoraba, la única posibilidad real, de volver a algo de normalidad.

La única alternativa es corregir los errores, pero queda la duda de si a estas alturas esto es posible. Se puede realmente acelerar la compra; se puede ponerle acelerador al proceso de diseñar el esquema de vacunación; es posible reforzar el equipo responsable de semejante reto cuando la politiquería está contaminando este proceso.
Además, no se ha entrado aún a la solicitud de respuestas precisas sobre estos y otros puntos neurálgicos. El gobierno no parece ser consciente del enorme problema que tiene entre manos.

Tratar de abrir la economía en medio de la agresividad que ha adquirido el Covid-19 es una estrategia que puede cobrar muchas vidas, lo cual es inaceptable, pero al mismo tiempo colapsar la producción especialmente si el gobierno no ha entendido que tiene que estimular la demanda de los más pobres revisando su esquema de apoyos en cobertura y monto, es también muy grave.

Por ello, es fundamental encontrar la verdadera solución y, para empezar, lo que se debe es buscar respuesta a la pregunta: ¿Es posible reactivar sin la vacuna?
La respuesta a esta inmensa duda tiene dos dimensiones: la primera es conocer cuándo llega la vacuna y presionar al gobierno a que realmente se comprometa con una fecha, y la segunda es concretar qué otras alternativas reales hay mientras esto sucede.

Cecilia López Montaño
Exministra
cecilia@cecilialopez.com

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