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César Caballero Reinoso

El balance de Duque, parte II: Lo malo

El listado de lo malo es mucho más amplio y fácil de recordar.

César Caballero Reinoso
POR:
César Caballero Reinoso
marzo 27 de 2022
2022-03-27 07:00 p. m.
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Sigo con el balance del gobierno Duque. En la última columna señalé seis cosas buenas que considero cubren su legado positivo. Hoy presento las malas. Primero, el manejo irresponsable y populista de los temas impositivos. El gobierno presentó 4 reformas tributarias, lo cuál muestra la improvisación en este frente. Además, está el daño que se hace a la cultura tributaria del país con los tres días sin IVA. El gobierno nos dice: el IVA es tan malo e injusto que nos merecemos tener tres días sin el.

En segundo lugar, las finanzas públicas, comenzando por dudas sobre la transparencia de las cuentas fiscales que, han sufrido un masajeo contable: las utilidades del Emisor, por ejemplo, unos años están por encima de la línea y en otros por debajo. El déficit fiscal y los altos niveles de deuda pública son el resultado de un gobierno claramente populista con el gasto público.

Tercero, la macroeconomía, que usualmente ha funcionado bien en el país, será entregada en un nivel de precariedad enorme. El legado de Duque será: Grandes déficits en cuenta corriente y en materia fiscal, una tasa de desempleo mayor a la que recibió, inflación desbordada y la deuda pública desatada.

Cuarto, el deterioro del orden público y el grueso de los indicadores de seguridad. El país había avanzando es este tema desde el 2002, pero la incompetencia de los ministros y del propio jefe de Estado nos ha llevado a una situación donde los ciudadanos se sienten de nuevo sin posibilidades de protección por parte de la fuerza pública.

Quinto, las relaciones internacionales. El fracaso del cerco diplomático, reconocido por sus funcionarios, la renarcotización de la agenda bilateral con USA, así como el aislamiento del país en los escenarios regionales, dan una idea de los fracasos en este frente.

Sexto, el proceso de paz. El gobierno siguió la receta del Centro Democrático de sólo impulsar, parcialmente, uno de los cinco puntos del acuerdo, que es el de reincorporación. Pero atacó de frente a la JEP, las curules de paz, el tema de tierras y no construyó un diálogo institucional fluido con la dirigencia de la otra parte del acuerdo. La historia recordará este periodo como el más difícil para el proceso y eso sin mencionar el asesinato de más de 300 firmantes en estos últimos años.

Séptimo, el aumento de la pobreza y los retrocesos en materia de igualdad. En casi todos los indicadores el gobierno muestra un balance desastroso. La pandemia es la excusa de los funcionarios, pero olvidan que, para el inicio de la misma, la pobreza ya estaba aumentando, el acceso a educación superior disminuyendo, el desempleo crecía y la equidad retrocedía.

Octavo, el adanismo de sus funcionarios. Hoy vemos declaraciones públicas de ministros sobre la necesidad de que sus múltiples iniciativas inconclusas sean tratadas como política de Estado y tengan continuidad. Esas mismas personas, tres años y medio atrás, no dudaron en descalificar todo lo que venía del gobierno anterior.

El listado de lo malo es mucho más amplio y fácil de recordar, pero el espacio de la columna no me permite extenderme más.

CÉSAR CABELLERO REINOSO
​Gerente de Cifras & Conceptos S.A.

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