César Caballero Reinoso
columnista 

El descalabro de la demanda agregada

Estamos ante un descalabro de la demanda agregada y por ello las expectativas de inflación están bajando.

César Caballero Reinoso
POR:
César Caballero Reinoso
septiembre 06 de 2020
2020-09-06 05:00 p. m.
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La crisis económica ha sido grande y todo parece indicar que lo peor aún no ha quedado atrás.

El segundo trimestre, como ya sabemos, el PIB cayó un 15.7% y lo más probable es que en el tercero caerá por encima de dos dígitos.

Para el año, las previsiones de quienes publican sus análisis han sido corregidas a la baja y nadie cree que podamos estar en el -5% que el Ministro de Hacienda, tercamente y contra toda la evidencia, sigue sosteniendo.

El plan de reactivación del gobierno planea recuperar en tres años un millón de empleos, de los 4 perdidos, con un paquete de gasto donde sólo el 20% son recursos públicos.
Suena raro, pero es verdad, este es el orden de proporciones del paquete diseñado, donde hay pocas cosas nuevas y lo más rescatable es el reconocimiento que las ejecutorias del Plan de Desarrollo están muy retrasadas y el Estado tiene que acelerar los propósitos que ya tenía antes de la crisis.

Estamos ante un descalabro de la demanda agregada y por ello las expectativas de inflación están bajando, el consumo de los hogares con capacidad de gasto está estancado, las previsiones de las empresas para enganchar nuevos trabajadores han sido aplazados y el valor de las exportaciones ha caído.

Es decir, ni hogares, ni empresas, ni el frente exportador dan señales de que en el corto plazo se aumente su nivel de consumo.

La única señal estatal para aumentar la demanda agregada ha sido disminución de la tasa de interés de referencia por parte del Banco de la República. Pero, como ya han constatado las autoridades, la trasmisión de esas reducciones a las empresas y hogares aún no se ha completado.

El otro componente que podría reaccionar y darle un impulso a la demanda agregada es el sector público, pero como ya hemos anotado no parece estar en la agenda del gobierno nacional.

Salvo el programa de ingreso solidario y las tardías ayudas a las empresas para el pago de nóminas, es poco lo que se ha visto de expansión o aceleramiento durante este año. Incluso, el Distrito, que podría aportar de forma importante, ha retirado de la discusión en el concejo, por vicios de trámite, su plan de reactivación.

La Andi en su Asamblea Anual se volvió Keynesiana y planteó un ambicioso préstamo de parte del Banco de las República al gobierno para aumentar el gasto público. Pero el gobierno no está planeando en gastar este año mucho más de los 3 puntos del PIB que ya tienen comprometidos, de los 12 que el presidente se imagina y anuncia que llegarán algún día.

Los tiempos de la reacción son fundamentales y aquí la situación tampoco es promisoria. Las misiones de internacionalización, de empleo y tributaría, son una señal de que el gobierno no tomará medidas audaces en los próximos meses, pues ha anunciado que esperará a la culminación de las mismas para estudiar sus recomendaciones…. Y luego si implementarlas.

El descalabro de la demanda agregada sucedió y no creo que la sola apertura de las actividades económicas sea suficiente para reactivarla. Vienen tiempos aún más difíciles.

César Caballero Reinoso
Director de Cifras y Conceptos.
ccaballero@cifrasyconceptos.com

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