César Caballero Reinoso
columnista

Por qué le creo a Daniel Coronell

Es uno de los periodistas más reputados del país y ha estado ejerciendo ese oficio de forma ininterrumpida desde 1992.

César Caballero Reinoso
POR:
César Caballero Reinoso
abril 08 de 2019
2019-04-08 09:15 p.m.
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Es uno de los periodistas más reputados del país y ha estado ejerciendo ese oficio de forma ininterrumpida desde 1992. Su columna en la revista Semana es un referente, tanto para quienes lo apreciamos como para aquellos que critican o detestan su labor. Es un ejemplo de periodismo de investigación con trabajos bien documentados que, usualmente, enfrentan la rabia, las reacciones judiciales y, en algunos casos, las amenazas y hostigamientos de quienes son objeto de sus denuncias. No es infalible, y comete errores, pero al observar el balance de su trabajo, el resultado es realmente impresionante.

Leí su libro Recordar es morir, publicado en el 2016. Recoge algunas de sus columnas en Semana, en las cuales, usualmente, hay denuncias frente a personajes poderosos. Con la ayuda de Santiago Zuluaga, hicimos un balance de la situación de los personas implicadas en algún tipo de escándalo. De 39 casos solo dos personas han sido absueltas por las instancias que los han investigado, es decir, en el 95 por ciento de las ocasiones, lo que él ha denunciado, tiempo después se convirtió en una sanción disciplinaria, fiscal o penal.

En cuatro oportunidades, el poderoso objeto de la denuncia ha terminado sancionado por los tres tipos de jurisdicción, lo cual es un hecho bastante contundente. Quienes abusan del poder le tienen temor, rabia y resentimiento. Ello es comprensible, se trata de un periodista que con el recurso de su pluma se enfrenta a muchos poderosos. De esas 39 personas, conozco personalmente a 21 de ellos. Como mencioné, la inmensa mayoría ha sido declarada culpable por al menos una institución formal de investigación y sanción en Colombia. Por ellos y sus familias tengo empatía, pero para mi es claro que no son las investigaciones, el rigor profesional y las denuncias de un periodista, los causantes del drama humano que han vivido: son sus acciones como servidores públicos las que los han llevado a esta situación.

Daniel, en medio de los debates, las amenazas y los intentos de desprestigio mantiene, o al menos eso parece, la calma y la serenidad. Responde y presenta argumentos, asiste a los litigios jurídicos y usualmente presenta pruebas y evidencias. Antes de hacer una denuncia pública, contrasta fuentes, se documenta y, de alguna forma, intenta cuidarse la espalda jurídicamente.

Algunas personas, al llegar a espacios de poder desean que nadie los vigile, que su ejercicio público no reciba ningún control y que sus actos indebidos no tengan consecuencias. Pero ello, en una democracia no es posible, a la larga los abusos se denuncian, se documentan y se prueban. Puede haber impunidades parciales y temporales, pero gracias al ejercicio de investigación de algunos jueces y periodistas, siempre las cosas se conocen.

Al presentarse un nuevo debate, una nueva ola de amenazas, intimidaciones e intentos de retaliación, quiero decirlo de forma clara y serena: yo le creo a Daniel Coronell.

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