Francisco Miranda Hamburger
Editorial

Aguante empresarial

En esta crisis las empresas colombianas, grandes y pequeñas, resisten el choque y mantienen empleos. 

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
febrero 18 de 2021
2021-02-18 06:55 p. m.
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En varias ocasiones, desde que inició la crisis de la pandemia, este espacio editorial ha llamado a reconocer la cara privada de la reactivación económica. Más allá del esfuerzo de coordinación y agilización del Estado, la senda de recuperación de la economía pasa por la supervivencia, la resistencia y la confianza en el futuro del sector empresarial colombiano.

Ahora que ya se conoce el impacto histórico de la caída del PIB nacional -con cinco sectores con desplomes sin antecedentes en 45 años- es momento de revisar cómo los empresarios de todos los tamaños enfrentaron y enfrentan aún la crisis.

Una reciente encuesta de Confecámaras con 8.263 empresarios del país mostró que el 63,2 por ciento han mantenido los empleos frente a un 33 por ciento que los disminuyó y un 3,8 por ciento que los aumentó.

Otras mediciones como la Encuesta de Opinión Empresarial de Fedesarrollo de diciembre pasado reflejan, por ejemplo, que el 17,9 por ciento de los consultados había aumentado el personal con respecto a enero de 2020. Si bien la mayoría de la recuperación laboral se está dando por vía de la informalidad, las reaperturas durante el segundo semestre del año pasado también se tradujeron en el mantenimiento de empleos formales.

Esta semana la Superintendencia Financiera reportó que, en medio de la dura crisis, el recaudo de las cesantías aumentó un 3,3 por ciento en comparación con el año anterior. Esto constituye una muestra más del compromiso de los empresarios colombianos, grandes, medianos y pequeños, con sus obligaciones y con las prestaciones de sus trabajadores.

Mantener miles de puestos de trabajo es más fácil decirlo que hacerlo realidad. En especial, cuando la pandemia y las cuarentenas han forzado a drásticos cambios en términos de trabajo en casa, digitalización, acceso a ayudas gubernamentales, caída en la demanda de bienes y servicios y acceso a recursos financieros. En la misma encuesta de Confecámaras el 63 por ciento de los empresarios reportaba haber usado internet, comercio electrónico y redes sociales como canales de venta.

La encuesta Pulso Empresarial del Dane de diciembre pasado -que hoy publica una nueva edición- muestra no solo que el 53,2 por ciento de los empresarios usaba internet para el trabajo en casa de sus empleados sino que el 65,1 por ciento esperaba estabilidad en el personal ocupado en los próximos tres meses.

Pero la fragilidad de la reactivación, junto a la proclividad de los gobiernos locales a cuarentenas y restricciones, sigue amenazando la supervivencia de los negocios, en especial los medianos y pequeños. La encuesta de la Cámara de Comercio de Bogotá con mipymes ratifica el severo impacto que generan los confinamientos a estos establecimientos. De hecho, el 90 por ciento de los empresarios le dijeron a Confecámaras que no están en la capacidad financiera y productiva para soportar nuevos cierres.

Es notable que, a pesar del choque generalizado que trajo la pandemia, las empresas colombianas sigan en operación en un alto porcentaje, mantengan los puestos de trabajo, destinen más del 20 por ciento de sus ingresos en adaptarse a los protocolos de bioseguridad, paguen impuestos y obligaciones y avancen en procesos de transformación digital.

En una sociedad, cuya percepción del empresariado ha venido deteriorándose en años recientes, nunca sobra recordar esta resiliencia de los negocios medianos, grandes y pequeños. En especial, con un alza de impuestos en la mira.

Francisco Miranda Hamburger
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

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