Francisco Miranda Hamburger
Editorial

Al rescate de la educación

Universidades y colegios, públicos y privados, deben recibir ayudas y ser tratados como un sector vital para el capital social del país. 

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
mayo 14 de 2020
2020-05-14 11:04 p.m.
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Hace pocos días el presidente Iván Duque anunció lo que muchos padres de familia, colegios, estudiantes y jardines infantiles estaban esperando: un paquete de 2,5 billones de pesos para ayudas de pagos de nóminas y apoyos para estudiantes de pregrado vulnerables.

Todo el sector educativo, desde los jardines de niños hasta las más prestigiosas universidades del país, ha recibido un fuerte impacto por la pandemia del coronavirus.
Desde prácticamente el inicio de la crisis sanitaria, el Gobierno suspendió las clases en las instituciones educativas y millones de niños y jóvenes acompañaron a sus padres en el confinamiento casero.

Esta cancelación de las actividades educativas en el territorio nacional ha desatado tanto un duro golpe financiero a jardines, colegios y universidades, como un debate intenso sobre los costos de la educación y los pros y contras de su virtualización. Si bien instituciones privadas y públicas, de todos los tamaños y estratos, están experimentando la ausencia de los pupilos, es la educación primera la que concentra hoy todas las miradas y las críticas.

Lo que la cuarentena dejó claro es que los centros educativos, en especial los más exclusivos, habían diseñado una estructura de costos con un peso fuerte en instalaciones, campus, actividades deportivas y extracurriculares, transporte y alimentación. Incluso aquellos que habían invertido en infraestructura tecnológica, se vieron enfrentados a un escenario impensable: la virtualización de toda la jornada académica.

Mientras docentes y directivos de colegios y universidades se vieron forzados a aprender o mejorar habilidades pedagógicas digitales, padres de familia, especialmente de los más pequeños, están balanceando el teletrabajo con los requerimientos del tele-estudio de los niños.

Lo anterior llevó a la inevitable pregunta en miles de hogares colombianos: ¿se justifica pagar la matrícula del próximo semestre para clases por teleconferencia? Y a esto se le suma la incertidumbre laboral y la pérdida de ingresos y puestos de trabajo de muchos padres de familia.

La Asociación Colombiana de Universidades (Ascun) estima en un 25 por ciento la deserción estudiantil para el segundo semestre del año, que podría extenderse hasta 2022. Así como con otros avances sociales, la crisis económica amenaza con borrar los aumentos en cobertura de años recientes.

Al igual que en otros sectores, la educación superior ya venía reduciendo sus matrículas desde antes que la pandemia impactara. Son crecientes críticas sobre la pertinencia de muchos programas universitarios, los altos costos de las privadas, la falta de recursos en las públicas y la desconexión con el mundo laboral actual.

Más allá de todas las falencias del sector educativo en Colombia, empezando por su calidad, las instituciones que lo conforman proveen un valioso bien público a la sociedad. El Gobierno acierta en implementar este paquete de ayudas crediticias, con garantías oficiales, para el pago de las nóminas de jardines infantiles, colegios y universidades. Asimismo, deben fortalecerse tanto los alivios a las deudas del Icetex, como los recursos destinados a la educación pública básica, media y universitaria.

La meta de este paquete es doble: sostener a estas instituciones para que no se quiebren y evitar la deserción de los estudiantes. De poco sirve rescatar edificios y canchas si se dejan caer los pupilos cuyos hogares enfrentan desde ya angustias económicas. Universidades y colegios no son un negocio cualquiera, sino un sector vital para el capital social y cultural del país.

Hoy no es claro cuándo regresarán niños y jóvenes a las aulas ni la magnitud del choque financiero contra las instituciones educativas. Pero hay que evitar que el daño sea mayor.

Francisco Miranda Hamburger
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

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