Francisco Miranda Hamburger
Editorial

Aún mal preparados

Los mediocres resultados en las pruebas PISA confirman que nuestros estudiantes no están adquiriendo las competencias para el futuro.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
diciembre 03 de 2019
2019-12-03 10:00 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

Colombia sacó la peor nota dentro de los países miembros de la Ocde en las pruebas PISA correspondientes a 2018. Estas evaluaciones midieron el desempeño académico de 600 mil jóvenes de 15 años en 79 países y economías en tres áreas: lectura, matemáticas y ciencias.

Hoy, que miles de estudiantes universitarios salen a protestar a las calles, cobran mayor relevancia los resultados mediocres de los colegiales colombianos en estas mediciones internacionales.

El problema no es exclusivamente de nuestro país. Uno de cada cuatro estudiantes no puede completar tareas de lectura básica. Solo un 1 por ciento de los jóvenes colombianos registró una calificación superior en lectura y la mitad alcanzó un nivel 2 o superior.

Esto significa que la inmensa mayoría de los estudiantes de 15 años del país no pueden comprender textos largos, manejar conceptos abstractos o contraintuitivos, ni distinguir entre los hechos y la opinión.

En matemáticas la situación es peor: sólo el 35 por ciento registró nivel 2 o superior. Dos de cada tres quinceañeros colombianos enfrentan dificultades en interpretar en términos matemáticos de situaciones cotidianas.

Aunque en comparación con 2015 Colombia cayó en sus calificaciones de lectura y ciencia y subió solo un punto en matemáticas, los datos analizados desde 2006, primera participación nacional en las PISA, reflejan una tendencia a la mejoría pero con poco avance. Cuatro de cada diez estudiantes colombianos reportaron un bajo desempeño en el estudio.

De los diez países latinoamericanos participantes, Colombia ocupa con 412 puntos en lectura el sexto lugar detrás de Chile, Uruguay, Costa Rica, México y Brasil. Clasificar en la posición 59 de 79 países y economías evaluadas debería despertar todas las alertas en las autoridades del país.

Ahora que la educación está presente en los debates nacionales por el paro y las protestas, es un momento propicio para discutir los retos de calidad y de contenidos de nuestro sistema educativo. Asimismo el papel de los profesores, su evaluación, su formación y sus méritos son otra variable de la ecuación que debemos atender, sin temores políticos.

Más allá de las críticas que estas mediciones puedan tener, lo cierto es que ponen el desempeño académico de los estudiantes colombianos dentro de una perspectiva global y en el marco de unas competencias básicas.

Debe preocuparnos a todos que los jóvenes de 15 años del país enfrenten dificultades de compresión de textos largos y complejos o que no puedan diferenciar los hechos. Esto configura un rezago muy difícil de compensar para los pocos afortunados que ingresen a la educación superior.

Buenas competencias en comprensión de lectura y en matemáticas son vitales para las nuevas generaciones en el mundo digital que vivimos. Las habilidades para el mercado laboral del futuro, como la capacidad de plantear y resolver problemas, así como el pensamiento crítico, se edifican sobre esas competencias.

Las pruebas PISA 2018 también midieron otros aspectos como el clima educativo y el sentir de los jóvenes. Los resultados para los 7.522 estudiantes colombianos de 250 colegios participantes no son totalmente negativos. Los muchachos son menos temerosos del fracaso y reportan tener más sentimientos positivos que el promedio de la Ocde. No obstante, un tercio reporta matoneo y un quinto se siente solo.

En cuanto al género, aunque las niñas superan a los niños en lectura, la brecha en matemáticas y ciencia no solo favorece a los niños, sino que es de las más amplias del estudio. Las jóvenes colombianas requieren más estímulos para adquirir competencias en esas dos materias. La calidad de la educación debe incluirse en los debates actuales.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes