close
close
Francisco Miranda Hamburger
Editorial

Cautela y precaución

Las empresas colombianas, que ahora negociarán mayoritariamente con contrapartes estatales, tendrán que tener más alta de cautela y prudencia.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
septiembre 11 de 2022
2022-09-11 07:01 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

El pasado viernes tanto el presidente de Colombia Gustavo Petro como su contraparte venezolana, Nicolás Maduro, anunciaron el próximo 26 de septiembre como la fecha en la cual la frontera binacional se reabrirá. En dos semanas y tras siete años de cierre, los pasos entre ambas naciones se reanudarán en medio de tanto altas expectativas diplomáticas y comerciales como preocupaciones en materia judicial, criminal y de seguridad.

El restablecimiento de las relaciones entre Colombia y Venezuela ha sido uno de los asuntos prioritarios dentro de la agenda del primer mes de la administración Petro. Los lazos diplomáticos ya fueron formalmente restablecidos por los dos gobiernos, en contraste con la política crítica del régimen autoritario de Maduro que desplegó el presidente Iván Duque. Por el afán que muestra Casa de Nariño -incluso en el tema del gas vía el embajador Armando Benedetti- será cuestión de poco tiempo para que el gobierno chavista de Venezuela abrace a Colombia como uno de sus más cercanos aliados regionales.

De acuerdo a las declaraciones de ambos mandatarios, la reapertura fronteriza cobijará en primera instancia el transporte de carga, así como la reactivación de los vuelos comerciales entre Bogotá y destinos en el hermano país. Ya la institucionalidad aeronáutica venezolana incluyó a Colombia dentro de las nacionales avaladas, el primer paso para que aerolíneas como Wingo, Latam y Avianca logren las autorizaciones para las frecuencias.

Quedan muchos retos por enfrentar en el camino binacional para que la frontera regrese al nivel de actividad y dinamismo del pasado. Desde la adecuación de las infraestructuras viales, aéreas y de servicios públicos hasta la cooperación judicial, pasando por el control al contrabando y la lucha contra el ELN y las organizaciones criminales, este proceso de restablecimiento apenas comienza y es necesario mantener la cautela y la prudencia, así como manejar las expectativas.

Este llamado aplica en especial a las zonas de frontera- sus gremios y comerciantes- y a los empresarios que ya tienen la mira puesta en el mercado venezolano. Los transportadores, que en dos semanas podrán llevar mercancías a través de la línea fronteriza, y los productores de alimentos, confitería, fertilizantes, plásticos, medicamentos, entre otros bienes, encontrarán una economía venezolana que no es la sombra de lo que fue en el punto más alto del comercio binacional.

No sobra recordar que mientras en 2007 el intercambio entre ambas economías alcanzó los siete mil millones de dólares, el año pasado registró unos 400 millones. Para ciudades como Cúcuta y Maicao la reapertura tras tantos años de cierre deberá desembocar en mayor actividad comercial, más dinamismo y, por ende, empleos e ingresos para sus habitantes. A nivel privado, la debacle económica que el régimen de Maduro ha infligido en las actividades empresariales en Venezuela -reflejada en la pérdida del 80 por ciento del PIB, la dolarización, la hiperinflación y el deterioro de los servicios básicos, se sentirá en una relación binacional que dejó de ser entre iguales.

Las empresas colombianas, que ahora negociarán mayoritariamente con contrapartes estatales, tendrán que ejercer una dosis más alta de cautela y prudencia. Las garantías de pagos son prioritarias para que la reanudación del comercio binacional se convierta en una realidad, así como la exigencia por parte del gobierno Petro del pago de las deudas vigentes y de los bienes expropiados a compañías colombianas por el régimen chavista.

FRANCISCO MIRANDA HAMBURGER
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes