Francisco Miranda Hamburger
Editorial

Chile: ¿de la calle a la urna?

El malestar social y las protestas seguirán, pero la estrategia de diálogo político muestra una luz al final del túnel de la crisis austral.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
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Francisco Miranda Hamburger
noviembre 17 de 2019
2019-11-17 07:30 p.m.
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En la madrugada del viernes pasado las fuerzas políticas chilenas anunciaron el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución tras un mes de violentas protestas en el país austral.

El documento de dos hojas oficializa el logro de uno de los reclamos más sentidos de los chilenos que hoy reclaman en las calles: la adopción de una nueva Constitución.

El histórico pacto incluye la convocatoria para un plebiscito en abril de 2020 que pregunte a los ciudadanos la sustitución de la carta política vigente, adoptada bajo la dictadura de Augusto Pinochet. Una segunda consulta definirá el órgano que discutirá el articulado.

Esta es indudablemente una buena noticia para los chilenos y un giro positivo en la crisis social que tiene al gobierno de Sebastián Piñera contra las cuerdas.

Más de 20 personas han fallecido en medio de los disturbios mientras que el Instituto chileno de Derechos Humanos calcula en más de dos mil los heridos. Los destrozos tras un mes de manifestaciones superan los 4.500 millones de dólares y las proyecciones del crecimiento de la economía chilena están hoy a la baja.

En el mes que ha estado Chile bajo el estallido social más grave, desde el retorno a la democracia, han sido muchas las hipótesis que se han ventilado sobre las razones del descontento. Asimismo, el modelo económico detrás del llamado “milagro” chileno está hoy en el banquillo de los acusados por ser responsable de los índices de equidad.

La rabia de los chilenos en las calles es una muestra inocultable de la necesidad de adoptar profundas reformas tanto políticas como sociales y económicas. Reformas, por ejemplo, que mejoren el sistema de pensiones, disminuyan los tiempos de atención del sistema de salud, fortalezcan las condiciones de los trabajadores y reduzcan los costos de la educación.

Las protestas ciudadanas ya consiguieron una inmensa victoria en el pacto por la Constitución. Será la primera vez en la historia de Chile que los ciudadanos podrán definir, en democracia, su carta política.

Dicho esto, es clave diferenciar estos necesarios ajustes a la prestación de servicios públicos de un cambio drástico de modelo económico. No sobra recordar que en los pasados 30 años, Chile consolidó una transición pacífica a la democracia, multiplicó por cinco su ingreso per cápita y sacó a casi la mitad de su población de la pobreza.

Es justo reconocer que, tras un torpe abordaje inicial, el presidente chileno Sebastián Piñera ha rectificado su manejo a la crisis. Reconoció la legitimidad del malestar de sus gobernados, pidió perdón, anunció varias medidas y ahora se dará este proceso constituyente durante su administración. Si bien su margen de gobernabilidad es escaso y su popularidad bajísima- en 14 por ciento-, Piñera gana con el pacto por la Constitución un aire y un espacio que debe aprovechar para acelerar las medidas sociales.

A pocos días de la convocatoria a un paro nacional en Colombia, la tentación de extraer similitudes entre Chile y nuestro país es alta. Aunque el mes de protestas violentas en el país austral está generando cambios históricos, siempre será preferible que las sociedades adopten las reformas por vías institucionales y menos cruentas y desestabilizadoras.

Los manifestantes y el malestar social en Chile seguramente continuarán pero el plebiscito por la nueva Constitución tiene el potencial de canalizar la protesta de la calle a la urna. El desafío no sólo es de Piñera, sino de toda la sociedad chilena para lograr esa transición.

Colombia también tiene reclamos políticos y demandas sociales. Es hora de escuchar al presidente Piñera: “No supimos entender que había un clamor subterráneo de la ciudadanía por lograr una sociedad más justa, con más igualdad de oportunidades”.

Francisco Miranda Hamburger
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

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