Francisco Miranda Hamburger
Editorial

El trabajo bajo covid-19

Si bien el Gobierno ha introducido modificaciones laborales en la crisis, estas aún no han cruzado la línea roja que protege los derechos.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
junio 04 de 2020
2020-06-04 09:02 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

El mundo laboral ha sufrido profundos impactos por las dos caras de la crisis de la pandemia del coronavirus: la sanitaria y la económica.

Por el lado de la salud, la cuarentena para enfrentar la propagación de la covid-19 confinó a sus casas a millones de trabajadores formales e informales, con todas las protecciones laborales o completamente vulnerables.

Aquellos que laboraban en los sectores que siguieron operando -y ahora los que están retomando actividades- experimentan cambios drásticos en sus entornos laborales, en sus medidas de protección, salud y seguridad e incluso en sus horarios y prácticas de trabajo.

Desde el frente económico, el costo de las medidas sanitarias para retrasar el ritmo de los contagios ha sido alto no solo en la actividad productiva general, sino también para la tasa de desempleo.

Además, la parálisis de más de la mitad de la economía nacional por más de un mes ha agotado la caja de la mayoría de las empresas. Lo anterior conllevó a que el Gobierno tomara la decisión de subsidiar el pago tanto de las nóminas como de las primas de servicios a negocios con caídas en sus ingresos por la crisis.

La combinación de estos factores sanitarios y económicos han generado una actividad intensa del Ministerio de Trabajo, y de otras entidades del Gobierno Nacional, en la expedición de normas que modifican distintos aspectos laborales. En otras palabras, bajo la sombrilla de la emergencia, el Ejecutivo ha tomado medidas, aunque temporales, con impactos en las relaciones entre las empresas y los trabajadores.

Un reciente ejemplo es el de la prima de servicios, prestación con protección de ley y de larga tradición en la normatividad colombiana. Ante la crisis de liquidez e ingresos de una parte del sector privado, el Gobierno no solo se ha metido la mano al dril para ayudar a pagar, sino que ha autorizado a empleadores y trabajadores a acordar su cancelación en plazos.

Otros cambios recientes cobijan al llamado “trabajo en casa”. La pandemia del coronavirus obligó a muchas empresas a enviar a cientos de miles de empleados a sus hogares. Si bien ya existía la normatividad para el teletrabajo -que exige de los empleadores y otros actores, requisitos y condiciones-, el confinamiento masivo de la población condujo a un concepto de “trabajo en casa”, menos estricto y más flexible.

Para muchos empleados trabajar desde sus hogares se ha convertido en una situación agotadora, ya que los tiempos de laborar y de descansar se han fusionado. Tanto que ya se habla de la “desconexión laboral”, que le permita a los trabajadores poder estar alejados de las pantallas por donde hoy reciben instrucciones y peticiones de sus superiores.

El Ministerio de Trabajo además ya entró a definir los marcos para cambios en las jornadas de trabajo y en los turnos y escalonamiento de horarios. Estas son medidas laborales que se están pidiendo desde lo sanitario, en especial, para aplanar las horas pico de los sistemas de transporte.

A lo anterior se añade el “auxilio de conectividad” en vez del de transporte para empleados que devenguen hasta dos salarios mínimos. Expertos laborales afirman que las normas vigentes de teletrabajo ya contemplan esas ayudas para todos los que laboren desde casa.

Las anteriores son solo unas pocas de la totalidad de las modificaciones y los ajustes de las normas laborales que ha traído la pandemia. Si bien son transitorias mientras dure la emergencia, hay una línea roja que ningún cambio del Gobierno debe cruzar: la reducción de los derechos laborales vigentes de los trabajadores.

Esa será la prueba ácida para evitar que el coronavirus sea la excusa para implementar una reforma laboral por la puerta de atrás.

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes