Francisco Miranda Hamburger
Editorial

La CIDH y los bloqueos

No sobra recordar el duro golpe que los bloqueos infligieron a la economía nacional, en especial a la región suroccidental.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
julio 12 de 2021
2021-07-12 01:33 a. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

La semana pasada la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entregó el informe de su visita de trabajo a Colombia en medio del paro nacional. El documento de 48 páginas recoge observaciones y 41 recomendaciones sobre el manejo del Gobierno Nacional al uso de la fuerza en las protestas, las denuncias de abusos contra los derechos humanos de manifestantes, mujeres e indígenas, así como contra los llamados “traslados por protección” y el decreto de asistencia militar a las ciudades.

La CIDH no solo califica la respuesta gubernamental como caracterizada “por el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza”, sino también recomienda la separación de la Policía del Ministerio de Defensa y anuncia la instalación de un Mecanismo Especial de Seguimiento en Materia de Derechos Humanos para Colombia. Además, el reporte destina un capítulo a unas consideraciones sobre los bloqueos de vías que marcaron el paro, o “cortes de ruta” como los llama la Comisión.

El informe constata la ocurrencia, con datos de la Policía, de 1.937 bloqueos: “1.776 tuvieron una duración de 1 a 3 días, 46 duraron de 4 a 6 días, 115 se extendieron por más de 7 días y 9 se mantuvieron por 30 o más días”. Aunque la CIDH recoge los graves impactos que estos cierres de vías generaron sobre empresas y empleos y amenazaron los derechos a la vida, salud, locomoción y trabajo, el reporte exhorta al Gobierno a no calificarlos como “conductas al margen de la ley”, y a evaluar “caso por caso”.

Es cierto que la Comisión condena que “algunos bloqueos hayan comprometido gravemente derechos como la vida, la provisión de alimentos, la potabilización de agua, la salud, entre otros”. No obstante, privilegia la interpretación de que prohibir los cierres de vías “podría constituir una restricción desproporcionada a la libertad de manifestación y reunión”. En conclusión, para la CIDH está dentro de los derechos de los manifestantes la escogencia de modalidades de protesta como la de obstaculizar las vías, como se sufrió durante el paro.

Tras la lectura de este informe, y más allá de la discusión sobre si el Gobierno seguirá o no sus recomendaciones, preocupa constatar la poca consideración que la Comisión prestó a prácticas de protesta que no solo generaron pérdidas económicas por más de 11 billones de pesos, sino también aislaron regiones enteras del territorio nacional. Es evidente el énfasis del informe en garantizar, por todas las vías posibles, las modalidades de protesta -incluyendo empujar al diálogo con los grupos que bloquean- por encima de la locomoción, el trabajo y la salud de las comunidades aisladas.

El mensaje del informe de la CIDH al empresariado colombiano -y a los miles de trabajadores afectados- es inequívoco. Como prohibir los bloqueos va en contravía del derecho a la protesta, vendrán muchos años más con esta nueva modalidad de ataque económico. Ante eso, la Comisión exhorta al Gobierno a un mayor “grado de tolerancia” a las perturbaciones que generan estas prácticas.

No sobra recordar el duro golpe que los bloqueos infligieron a la economía nacional, en especial a la región suroccidental así como la pérdida de vidas. Sector tras sector reportaron al país la magnitud de los impactos que sufrían que no se limitaron a las grandes compañías e incluyeron a pequeñas y medianas empresas. Ese daño económico, que se minimiza y subordina con frecuencia en este tipo de discusiones políticas, se traduce en las empresas y los empleos y su capacidad de recuperación. Es un mensaje que no se debe olvidar fácilmente.

FRANCISCO MIRANDA HAMBURGER
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes