Francisco Miranda Hamburger
Editorial

La fuerza del rebote

Los datos de industria y de comercio de julio muestran la fragilidad en el ritmo de la reactivación de la economía y la urgencia de acelerarlo. 

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
septiembre 15 de 2020
2020-09-15 10:01 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

El pasado lunes el Dane publicó los reportes de desempeño de la industria y del comercio correspondientes al mes de julio.

Si bien estos informes son una fotografía instantánea de hace mes y medio, son útiles para medir la dinámica de la reactivación económica en estos dos sectores tan claves. En especial, el arranque del tercer trimestre, que será crucial para determinar el tipo de recuperación que Colombia experimentará.

En julio la industria manufacturera bajó en 8,5 por ciento y las ventas al por menor cayeron 12,4 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado.

Es cierto que el proceso de reapertura económica en medio de la pandemia está redinamizando ambos sectores: la producción industrial aumentó 9,5 por ciento y las ventas minoristas un 6,9 por ciento con respecto a junio. No obstante, como lo afirmó Juan Daniel Oviedo, director de la organización nacional estadística, “estamos presentando un resultado de la producción manufacturera mucho más negativo que las expectativas planteadas”.

El panorama por regiones y por actividades tanto de la industria como del comercio minorista reflejan una reactivación más lenta de lo esperado y una fragilidad en la dinámica de la recuperación.

Variaciones negativas se presentaron en 32 de las 39 actividades industriales. Por ejemplo, preocupan las contracciones de la confección de prendas de vestir (-29,4 por ciento), calzado (-27 por ciento) y cueros (-32 por ciento), entre otros.

La mayor contribución a la caída industrial del país la hizo Bogotá con 2,4 puntos de los 8,5 puntos porcentuales de reducción. Le sigue Antioquia que contribuye con 2,2 puntos. Los dos centros económicos del país explican poco más de la mitad del desplome industrial.

Por los lados del comercio, el mapa que dibuja el Dane es similar. Trece de las 19 ramas de la actividad comercial registraron caídas muy fuertes, en especial prendas de vestir, calzado y moda. El Distrito Capital responde por el 40 por ciento de la contracción en las ventas de comercio minorista y de vehículos en el país.

A lo anterior se suma la publicación ayer de la Bitácora Económica de Fenalco de agosto pasado. La encuesta de los comerciantes muestra que solo un 14 por ciento reporta aumentos en sus ventas con respecto a julio mientras que esperan una recuperación durante septiembre.

No es alentador que el primes mes del tercer trimestre del año reporte unas tendencias de reactivación tan tenues. Sin embargo, estos datos no generan mayor sorpresa ya que tanto en julio como en agosto varias ciudades del país, incluyendo Bogotá, instauraron distintos tipos de cuarentenas sectorizadas, restricciones, picos y cédulas, ley seca y también toques de queda.

Es momento de recordar que las reactivaciones de la economía no se decretan sino que responden a dinámicas de oferta y demanda y de confianza en productores y consumidores. En la mayor parte de este tercer trimestre esas dinámicas no han fluido lo suficiente para darle fuerza al rebote de la actividad económica.

Ya con varios meses de reapertura, primero gradual y luego de casi toda la economía, está empezando a ratificarse la urgencia de acelerar el ritmo de la reactivación. Para lograrlo, septiembre debe ser el último mes con ciudades llenas de barreras. Es tiempo de quitarle los frenos a la reactivación y de más coordinación entre el Gobierno Nacional y los gobiernos locales.

Asimismo, cada vez es más evidente la necesidad de implementar medidas más agresivas que incentiven la demanda. Las perspectivas de los hogares y las empresas deben mejorar y deben protegerse los ingresos, vía ayudas del Gobierno, subsidios a la vivienda y otras opciones. Sin empleos, ingresos ni demanda el rebote económico será débil.

Francisco Miranda Hamburger 
​framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

Recomendados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes