Francisco Miranda Hamburger
Editorial

Mínimo blindaje al empleo

El aumento del salario mínimo para 2021 debe equilibrar la protección de puestos de trabajo con el bolsillo de los trabajadores y las empresas.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
noviembre 16 de 2020
2020-11-16 07:13 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

El pasado viernes arrancaron en forma las discusiones anuales sobre el incremento del salario mínimo para el año entrante.

Las centrales obreras del país presentaron su primera propuesta: un millón de pesos de ingreso mensual más un auxilio de transporte de 120 mil pesos. Esto es, un alza de alrededor del 13,5 por ciento.

La dirigencia sindical incluyó asimismo otras peticiones como la definición de una renta básica para los desempleados por la pandemia, un subsidio de nómina de un millón de pesos a pymes en riesgo, la derogatoria del decreto 1174, el de Piso de Protección Social a quienes ganan menos del salario mínimo) y la formalización de las nóminas estatales.

La definición del aumento del salario mínimo es un proceso tripartito reglado por la ley entre sindicatos, gremios y el Gobierno Nacional en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales.

Aspectos como la inflación causada –que deteriora el poder adquisitivo de los trabajadores– la inflación esperada, el incremento del PIB, la contribución de los salarios al ingreso nacional y la productividad laboral alimentan el pulso para definir el porcentaje.

Si bien este es un espacio para llegar a un acuerdo entre trabajadores y empresas, han sido muchos más los años en que el incremento ha sido definido por decreto del Ejecutivo.

Este rito económico anual es de la mayor importancia no solo para los más de 10,5 millones de colombianos que ganan la mínima remuneración sino también para los otros millones de desempleados y de trabajadores informales.

Para los primeros, que integran una nómina con todos los beneficios laborales, la definición del salario mínimo equivale a la principal fuente de ingreso de sus hogares. Para los segundos este monto se traduce directamente en los costos laborales que pueden estimular o desincentivar a una empresa a formalizar a un informal o incluso a crear un puesto de trabajo formal.

Si a lo anterior se añade un año como el 2020 con un desplome económico desatado por una pandemia global, la discusión sobre el salario mínimo adquiere una relevancia mayor.

La pandemia del coronavirus ha impactado severamente el mercado laboral colombiano que ya venía con tasas de desempleo de dos dígitos. Aún con la tendencia positiva de la reactivación de la economía, el desempleo en septiembre registró un 15,8 por ciento.

Mientras el Ministerio de Hacienda acaba de revisar a la baja su proyección de la contracción en el PIB de este año –6,8 por ciento– el golpe a la demanda se ha traducido en una inflación anual de 1,75 por ciento.

A la baja productividad laboral se suma el aumento en los índices de pobreza. Según la facultad de Economía de la Universidad de los Andes, en el segundo trimestre de 2020 comparado con el mismo de 2019 “la proporción de hogares cuyos ingresos laborales totales son menores a un salario mínimo aumentó de 34 a 48 por ciento”.

Este es el entorno económico en el que las centrales obreras buscan subir el mínimo unas 8,1 veces la inflación. Aún aplicando las fórmulas tradicionales de aumento, ni siquiera alcanza para repetir el 6 por ciento de aumento de este año, mucho menos un 13,5 por ciento.

Negociar un incremento de la mínima remuneración legal en medio de esta pandemia debe convocar la responsabilidad de las tres partes: Sindicatos, gremios y Gobierno. Es el peor momento para pretender alzas que no solo perjudican a los desempleados y los informales sino también impactan las finanzas ya golpeadas de las empresas de todos los tamaños.

Un aumento austero podría equilibrar la protección tanto del empleo como del bolsillo de los trabajadores, sin desincentivar nueva contratación.

Recomendados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes