close
close
Francisco Miranda Hamburger
Editorial

¿Recomendable o necesario?

¿El aumento del mínimo se define para evitar presiones inflacionarias o para mitigar el malestar de millones de hogares?

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
diciembre 02 de 2021
2021-12-02 10:42 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

Este viernes, comienzan de manera oficial las negociaciones de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales para la definición del salario mínimo para 2022. Representantes de los gremios de la producción y de las centrales obreras, junto al Gobierno Nacional, discuten teniendo en cuenta la inflación, la productividad, entre otros factores, para intentar llegar a un acuerdo. De no lograrse, el Ejecutivo decretaría el alza.

Al igual que el año pasado, los debates de esta mesa están marcados por las consecuencias económicas y sociales de la pandemia de la covid-19. Mientras que hace doce meses el desplome histórico de la actividad económica y de los precios condujo a un aumento de 3,5 por ciento, que dejaron el mínimo en $908.526, la actual senda de la reactivación ha estado acompañada de una disparada de los precios al consumidor, por presiones tanto locales como globales.

Esto implica que la inflación con la que está concluyendo el 2021- que en octubre ya marcaba el 4,58 por ciento y se acercaría al 5 por ciento de acuerdo a los analistas, empuja hacia arriba la base tradicional de esta negociación. Aún más, casi la mitad del índice actual de precios se explica por las alzas en los alimentos que alcanzan los dos dígitos como los cárnicos (25 por ciento de alza) y las frutas (22 por ciento).

No solo está mucho más caro el mercado de los hogares colombianos, sino que esta configuración de la inflación golpea con más severidad a los pobres y vulnerables. A lo anterior se añaden los aspectos de la productividad que también han sido impactados por los efectos de la pandemia. La economía colombiana muestra unas perspectivas dinámicas de crecimiento de la producción en este año mientras que el empleo y la generación de puestos de trabajo no ha crecido a un ritmo similar. En condiciones normales, empresarios y Gobierno buscarían un aumento más cercano al índice de precios al consumidor y lejano de las pretensiones de los sindicatos, esgrimiendo las presiones inflacionarias y el impacto negativo en la creación de empleo e incentivo a la informalidad, entre otros argumentos. No obstante, tanto el rezago en los empleos- unos 685 mil en octubre-, como las dificultades en los canales de redistribución de la reactivación y la inflación disparada han despertado voces a favor de un abordaje menos ortodoxo para el 2022.

No se trata de negar los impactos que podría desencadenar un aumento excesivamente alto del salario mínimo en los precios al consumidor, en la reactivación de las empresas- especialmente las pequeñas y las que contratan muchos trabajadores que devengan el mínimo- y, al final, en el ritmo de crecimiento económico. Es innegable que esta decisión sólo impacta a alrededor de entre 10 y 11 millones de trabajadores como máximo y que millones de colombianos ni siquiera alcanzan a ganar la más baja retribución laboral legal. Por otra parte, desde el punto de vista social el país aún no se recupera del choque de la pandemia y la inflación tan elevada debilita el poder adquisitivo de amplios sectores de la población, impidiéndoles experimentar los beneficios del actual dinamismo de la economía.

Más allá si el aumento cruza la cifra simbólica del millón de pesos al mes- esto es, de poco más del 10 por ciento-, el dilema que por ahora enfrenta la mesa de concertación laboral- y que, de no llegar a un acuerdo, será una papa caliente del Gobierno- es si el aumento del mínimo se define para evitar presiones inflacionarias o para mitigar el malestar de millones de hogares. Lo primero sería recomendable técnicamente mientras que lo segundo quizás sea un acuerdo políticamente necesario.

FRANCISCO MIRANDA HAMBURGER
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes