Ricardo Ávila
Editorial

¿Y de la Ocde qué?

Cumplido el cometido de haber sido admitidos en el club de las mejores prácticas, ahora hay que sacarle el jugo a la membresía.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
mayo 28 de 2018
2018-05-28 08:48 p.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

La celebración de la primera vuelta de las elecciones presidenciales aguó un poco la fiesta, pero el tono del gobierno tras confirmarse que Colombia había sido admitida como el miembro número 37 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico fue de júbilo. Según lo dijo Juan Manuel Santos el viernes “ser parte de la Ocde genera confianza, la confianza genera inversión, la inversión genera empleo y el empleo bienestar”.

Sin lugar haber sido admitidos en el mal llamado club de los países ricos, era uno de los principales objetivos de la administración saliente. El motivo es que la entidad con sede en París es clave porque identifica aquello que se conoce como las mejores prácticas, que no es otra cosa que distinguir entre lo que funciona bien y no a la hora de aplicar políticas o manejar los asuntos públicos.

La metáfora utilizada por el Ministro de Hacienda es válida. De acuerdo con el funcionario, lo ocurrido equivale a cuando un estudiante recibe la comunicación de que entrará a una universidad con los más altos estándares académicos. La aceptación es a la vez el reconocimiento de que el postulante se preparó bien para los exámenes de ingreso y una promesa de que si este se aplica en sus tareas, verá bien recompensados sus esfuerzos.

En tal sentido, Colombia hizo como aquellos bachilleres que no tienen las mejores notas ni un gran puntaje en el Icfes, pero que a punta de esfuerzo y dedicación logran pasar el filtro más exigente. No de otra manera se explica un empeño de siete años de duración, que implicó recibir la luz verde de 23 comités temáticos, muchos de los cuales exigieron reformas a la legislación o las normas internas antes de dar el sí.

Por tal razón, es muy positivo convertirse en un miembro más del ente multilateral. Es posible que los beneficios inmediatos de los que hablan algunos estén sobredimensionados, pero si aprendemos bien las lecciones que nos van a enseñar y sabemos adaptarlas a nuestro entorno seremos un país más próspero y equitativo, con reglas de juego que van a atraer la inversión privada y el emprendimiento.

No obstante, también es verdad que la membresía de la Ocde no significa mucho en sí misma. Para usar el símil, en Harvard también hay alumnos que se rajan y otros logran graduarse con dificultad. De tal manera que si Colombia se cruza de brazos y no se pellizca para ser una nación más competitiva y moderna, la recompensa nunca llegará.

Quien lo dude no tiene más que mirar quienes forman parte del club. Es cierto que Estados Unidos, Nueva Zelanda, Suiza o Suecia, son nombres de mostrar. Pero allí también está Grecia, cuya debacle económica no termina, o Turquía que es la economía emergente que más inquieta a los inversionistas. Italia es hoy por hoy la causante de que los mercados bursátiles estén descendiendo y nada impedirá que el nuevo gobierno cree turbulencias por sus posturas frente a la Unión Europea, si así lo desea.

Por tal razón, vale la pena reaccionar con sobriedad al comunicado del viernes. Así hayamos conseguido la aceptación de la junta de socios del club, es está en nosotros decidir si usamos las instalaciones para aprender y fortalecernos o simplemente para socializar, viajar e ignorar los consejos que nos den.

Dicha definición le corresponderá a los próximos inquilinos de la Casa de Nariño, pues esta es una agremiación a perpetuidad. Lo primero que se requiere es que el triunfador el 17 de junio desarrolle los compromisos que incluyen la aprobación del Congreso y el trámite presupuestal para pagar la cuota de vinculación.

Como esa suma no es despreciable (unos 5 millones de euros), más vale que le saquemos provecho a estar en la Ocde. Y eso dependerá de Colombia. De nadie más.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado