Ricardo Ávila
Editorial

Y la fiesta sigue

A medida que el negocio de la marihuana se abre campo, las compañías que están en el área de cigarrillos y bebidas empiezan a invertir en este.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
diciembre 03 de 2018
2018-12-03 10:12 p.m.
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La noticia alcanzó a sacudir a Wall Street. Ayer, cuando se supo que Altria –la compañía que elabora el cigarrillo Marlboro– estaba en conversaciones preliminares para comprar el Grupo Cronos de Canadá, las acciones de esta última subieron 14 por ciento en la sesión, dándole un valor de 1.900 millones de dólares.

Posiblemente, la información no merecería un comentario mayor, de no ser porque la firma en cuestión tiene una visión clara: “nuestra meta es establecer la comunidad internacional más valorada de cannabis”. Para desarrollar ese propósito, la sociedad cuenta con licencias del Gobierno canadiense que le autorizan a producir y vender marihuana medicinal, al igual que aceite derivado de la planta, a partir de sus plantaciones localizadas en Ontario y British Columbia.

Como es sabido, hace algo más de un mes, Ottawa legalizó el uso recreacional de la marihuana, siendo el primer país desarrollado en darle luz verde a su venta abierta. A lo anterior se suma la creciente aprobación del cannabis a nivel estatal en Estados Unidos, tanto en lo que atañe al consumo como a la utilización terapéutica. La proyección es que los ingresos derivados de la actividad llegarán a 32.000 millones de dólares en el 2020, más del doble que el año pasado.

Debido a ello, un puñado de compañías de primera línea desea quedarse con un pedazo de la torta. El cálculo es que este año se han cerrado transacciones por unos 10.000 millones de dólares, incluyendo los 4.000 millones que le inyectó Constellation Brands –propietario de cerveza Corona– a Canopy Group. Coca-Cola reportó estar en conversaciones con Aurora -otro conglomerado canadiense- para desarrollar bebidas en este segmento.

No obstante, el caso de Altria es el más significativo de todos. El motivo es que ante el descenso en las ventas de productos asociados a tabaco, la opción es expandirse a otros ramos. En el caso concreto de Estados Unidos, el diario Financial Times reporta que los despachos de cigarrillos caerán más de 4 por ciento en el 2018, y eso que todavía no ha entrado en vigor una prohibición en contra de los mentolados y saborizados.

Así las cosas, no parece estar lejano el día en el que el hombre Marlboro eche una fuerte bocanada de humo de marihuana. Para que ello suceda tendrán que pasar varias cosas adicionales, comenzando por un cambio en la regulación federal en Estados Unidos, pero todo indica que esa reforma sucederá en un plazo relativamente corto que puede ser de algunos años. A lo anterior hay que añadir que en Europa el tema toma carrera, siempre bajo el principio de que es más fácil controlar un mercado legal que paga impuestos, que uno ilegal que se mueve en las aguas de la economía subterránea.

En respuesta, no faltarán quienes se rasguen las vestiduras ante la hipocresía del capitalismo que, de proscribir y perseguir el cannabis, ahora parece estar dispuesto a aceptarlo con los brazos abiertos. Tal como señaló alguien hace unos días, la imagen del narcotraficante que sacaba ‘pacas de hierba’ de la Sierra Nevada, está a punto de ser reemplazada por la del ejecutivo que desde su oficina en Toronto o en otra ciudad, controla cómo van sus plantaciones y reporta abiertamente sus estados financieros a las autoridades, que a su vez lo felicitarán por generar empleos de calidad.

Frente a ese escenario, Colombia está obligada reflexionar qué pasos da. Es verdad que el avance de la marihuana medicinal es una realidad, gracias a un proceso serio y fundamentado, que a partir de mediados del próximo año empezará a reflejarse en las cifras de exportaciones.

No obstante, seguimos silenciosos en lo demás, a sabiendas de que las mismas ventajas comparativas que nos hicieron un gran jugador en flores, nos abren un campo inmenso en el caso del cannabis. Ojalá no lleguemos tarde a esa fiesta.

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