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Columnista

Derrota de la tecnocracia

Las recomendaciones de los técnicos en las diversas misiones no han sido tenidas en cuenta. Ni la eliminación de los subsidios a las pensiones altas.

Francisco Azuero
POR:
Francisco Azuero
junio 20 de 2022
2022-06-20 09:50 p. m.

No es cierto que la tecnocracia colombiana, como se ha vuelto lugar común afirmarlo, haya determinado las políticas económicas y sociales en las últimas décadas. Ha logrado incidir, para bien, en algunos temas, pero en muchos otros su recomendaciones no han sido tenidas en cuenta.

Se identifica como tecnocracia a ese grupo de técnicos que desde entidades como Planeación Nacional, el Banco de la República y el Ministerio de Hacienda ha incidido en las políticas macroeconómicas desde la administración de Lleras Restrepo, en los años sesenta. No es un grupo homogéneo: allí se encuentran personas que difieren, por ejemplo, en cuanto al grado de intervención en la economía. De todas maneras, ha existido consenso entre todos ellos sobre la necesidad de una política social amplia que ayude a mejorar las oportunidades de los sectores más desfavorecidos de la población, y la necesidad de una regulación fuerte, especialmente en sectores como el financiero, el de servicios públicos domiciliario, y la provisión de servicios de salud.

Hay tres frentes de la política económica en que la tecnocracia sí ha predominado, para bien: la política monetaria y cambiaria, la construcción y desarrollo de instituciones que propenden por la estabilidad fiscal, y la regulación de la actividad financiera. Por ejemplo, gracias a la independencia del Banco de la República, la inflación bajó desde un 24% en promedio en los años ochenta del siglo pasado a un 3,7% entre 2011 y 2020. Es un logro no despreciable, que ha protegido los ingresos de los sectores más pobres de la población. El salario mínimo real, deflactado por el Índice de Precios al Consumidor es hoy superior en un 34% al que existía en 1991.

En política fiscal se han creado instituciones que buscan preservar el equilibrio de las finanzas públicas, como el marco fiscal de mediano plazo, y la regla fiscal, En el sector financiero se ha implantado desde los años 90, una regulación prudencial y una vigilancia altamente profesional a la altura de los mejores estándares internacionales.

Las recomendaciones de los técnicos en las diversas misiones nombradas por los gobiernos no han sido tenidas en cuenta. Ni las propuestas de reforma tributaria estructural, no las de gasto público, entre ellas la eliminación de los subsidios a las pensiones altas del régimen de prima media han logrado avanzar en el congreso.

No ha sido posible avanzar suficientemente en la eliminación de impuestos a la nómina que no están ligados con la relación laboral, como el destinado a la financiación de la salud o a las cajas de compensación.

Si por tecnocracia entendemos su acepción etimológica de “gobierno de los técnicos”, nada más alejado de la realidad. Estos, definitivamente, no han gobernado.

Francisco Azuero Zúñiga 

Profesor Asociado, Universidad de los Andes

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