Francisco Barnier González
Columnista

Salvar a Avianca

Una empresa como Avianca no puede dejar este vacío pues constituye pieza clave necesaria para la pronta reactivación económica del país.

Francisco Barnier González
POR:
Francisco Barnier González
mayo 12 de 2020
2020-05-12 09:45 p. m.
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La intervención del Estado ha existido en distintos sectores estratégicos como defensa, transporte aéreo y otros. Pasada la Gran Depresión y durante la Segunda Guerra Mundial se vio la necesidad de colocar en marcha la economía y crear pleno empleo, jugando los gobiernos un papel directo más activo. Hoy estamos en una situación de guerra parecida y muchos gobiernos han salido al salvamento de sus aerolíneas.

Desde su fundación en Barranquilla Avianca ha jugado un papel protagónico en el servicio de transporte aéreo, garantizando conectividad dentro y fuera del país con participación de mercado hoy de 50% de pasajeros domésticos, internacionales y carga. Una empresa como Avianca no puede dejar este vacío pues constituye pieza clave necesaria para la pronta reactivación económica del país. Bienvenida la política de “cielos abiertos” pero ilusoria para llenar tal vacío en el corto plazo. En esta situación de crisis el Gobierno precisa hacer lo necesario y actuar rápido para asegurar la supervivencia de Avianca pues posiblemente nadie lo hará (United ya reconoció como pérdida sus préstamos) y evitar un mayor deterioro, entendiendo que el crecimiento de la demanda será lento y su nivel de ingresos disminuirá de manera notoria durante 2020 e incluso 2021.

La empresa ha tomado acciones rápidas como acogerse al capítulo 11 de la ley de quiebras de EE. UU. y ante el juez concursal en su plan de negocios deberá presentar entre otros un control estricto de su flujo de caja, mejora de capital de trabajo, análisis de demanda para corregir destinos y frecuencias, analizando otras medidas como revisión de costos operacionales, desinversión de activos y pasivos asociados como la renegociación de su deuda incluso con descuento para sobrevivir.

Estimo que los costos fijos incluyendo intereses y porción corriente de deuda de largo plazo, entre otros es cercano a US$250 millones mensuales. Sujeto a revisión detallada, la empresa podría necesitar en el corto plazo al menos US$1.000 millones o $4 billones de pesos.

La solución tiene varias opciones vía capital, deuda o híbrida bajo el Capítulo 11 que facilita al Gobierno como “prestamista”postconcursal obtener superprivilegio sobre los activos del deudor y ser pagado con prioridad lo que significa recursos y capital de trabajo para garantizar continuidad empresarial.

Lo anterior puede estar acompañado de derechos específicos otorgados al Gobierno dependiendo de su situación de control para la protección del interés nacional (golden share) o traslado del domicilio de la Sociedad, entre otros aspectos. Lo importante es que la decisión requiere pronto consenso entre los acreedores y las partes interesadas (stakeholders) donde puede imponerse la solución a acreedores disconformes bajo ciertos requisitos. Es necesaria una Ley en la nueva emergencia económica de “respiración del sector privado” que facilite la participación del Gobierno en sectores estratégicos de una vez, a través de Bancoldex Capital o la FDN y luego en una nueva Corporación Financiera exclusiva para tales sectores.

Francisco Barnier González
Asesor Banca de Inversión & Consultoría Empresaria

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