Francisco Miranda Hamburger
brújula

Cuidado con lo que comes

El desafío está en cómo balancear la amenaza en la salud pública con la libertad de los ciudadanos adultos de escoger lo que comen.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
diciembre 10 de 2019
2019-12-10 09:34 p.m.
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Un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicado el pasado lunes reporta que, en la pasada década, la venta de alimentos y bebidas ultraprocesados crecieron en la región un 17,5 por ciento. Este tipo de comida, conocida como “chatarra”, está vinculada directamente con el aumento en los índices de obesidad y sobrepeso que hoy aquejan a aproximadamente el 60 por ciento de los latinoamericanos.

El estudió revisó 250 productos como bebidas azucaradas, galletas, tortas, salsas, snacks, entre otros, en 7 países: Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú y Venezuela. Estos alimentos industrializados suelen contener alrededor del 43 por ciento de azúcar así como grasas saturadas y sodio. Para la OPS esta comida “chatarra” no contiene un balance adecuado de nutrientes, proteína, minerales y vitaminas para una adecuada dieta.

La epidemia de obesidad que vive América Latina no es un asunto menor. Los diferentes niveles de sobrepeso en las personas está directamente asociadas con enfermedades cardiovasculares, diabetes y otras condiciones. Esto implica una carga sobre los sistemas de salud tanto en términos de atención como de costos asociados. En especial cuando la mala nutrición afecta a los menores de edad.

Desde hace varios años las sociedades latinoamericanas discuten cómo abordar este aumento de la obesidad y su conexión con la venta de alimentos ultraprocesados e industrializados. Mientras expertos y ONGs impulsan subir los impuestos a las bebidas azucaradas y alimentos chatarra así como el etiquetado frontal, las industrias de bebidas y de "snacks" y galletas defienden sus productos.

El desafío está en cómo balancear la amenaza en la salud pública con la libertad de los ciudadanos adultos de escoger lo que comen. Primero está la protección de los menores de edad, en escuelas y demás espacios. En segundo lugar está la transformación de los hábitos alimenticios en nuestras sociedades así como una pedagogía intensa sobre la nutrición adecuada y los peligros de ciertos productos. También hay que considerar la disponibilidad de frutas, verduras y comidas y bebidas más saludables en los barrios más humildes a precios accesibles.

framir@portafolio.co
​Twitter: @pachomiranda

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