Francisco Miranda Hamburger
brújula

El fallo de Weinstein y las empresas

Las juntas directivas, las oficinas y demás entornos laborales no deben extraerse de este debate mundial sobre el acoso sexual.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
febrero 26 de 2020
2020-02-26 09:22 p.m.
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Un jurado de Nueva York encontró culpable a Harvey Weinstein, el poderoso productor de Hollywood, de agresión sexual y violación. Este fallo constituye indudable un hito dentro del creciente rechazo mundial al acoso y el abuso sexual representado por el movimiento #MeToo o #YoTambién. 

Luego de investigaciones periodísticas del diario The New York Times y la revista The New Yorker y las declaraciones de mujeres que rompieron su silencio, el magnate de la industria cinematográfica cayó de su pedestal y hoy enfrenta una condena de mínimo cinco años.

El caso tanto de Weinstein como de otros actores y productores puso el dedo en la llaga sobre la tolerancia del sector del entretenimiento a comportamientos seriales de acoso y abuso sexual. Desde las redes sociales hasta las calles –donde las mujeres cantan y protestan con performances como “El violador eres tú”– pasando por las universidades son hoy espacios donde se rechaza y se reflexiona sobre el machismo y las relaciones abusivas que genera.

Las juntas directivas, las oficinas y demás entornos laborales no deben extraerse de este debate mundial sobre el acoso sexual. Este histórico fallo reivindica la voz de las víctimas, en su mayoría mujeres, que ponen en peligro sus carreras profesionales para denunciar estos comportamientos criminales. Por eso las companías deben fortalecer los canales y espacios de denuncia así como desarrollar procedimientos transparentes y conocidos por los empleados.

La condena de Harry Weinstein debe impulsar a muchas empresas, sus directivos y sus líderes a discutir, diseñar e implementar las políticas internas requeridas para generar un ambiente laboral sano y una cultura corporativa equitativa entre hombres y mujeres.

El acoso sexual en ambientes laborales es una muestra de machismo acendrado en las instituciones y de unas relaciones jerárquicas que tienden al abuso y al ataque. Estos comportamientos tóxicos no se eliminan de un día para otro y reflexionar sobre ellos para después actuar es una tarea de directivos, gerentes y empleados.

​framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

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