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Francisco Miranda Hamburger
Brújula

La pancarta de Uber

Si algo dejó claro la irrupción del coronavirus fue la necesidad de una mayor digitalización de la economía y flexibilidad en el entorno laboral.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
diciembre 21 de 2021
2021-12-21 08:32 p. m.
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Hace pocos días una pancarta publicitaria de la aplicación Uber en el aeropuerto El Dorado de Bogotá revivió la polémica alrededor de estas plataformas digitales. El gremio de taxistas, apoyado por el senador y precandidato de la coalición Centro Esperanza Jorge Robledo, denunció ante la administración de la terminal aérea la presencia de las piezas bajo el argumento de la ilegalidad de la aplicación de transporte y fueron retiradas.

Hace pocos días una pancarta publicitaria de la aplicación Uber en el aeropuerto El Dorado de Bogotá revivió la polémica alrededor de estas plataformas digitales. El gremio de taxistas, apoyado por el senador y precandidato de la coalición Centro Esperanza Jorge Robledo, denunció ante la administración de la terminal aérea la presencia de las piezas bajo el argumento de la ilegalidad de la aplicación de transporte y fueron retiradas.No deja de ser preocupante que, tras una pandemia que impactó el transporte urbano y desató una transformación digital transversal a los más variados sectores productivos, la situación jurídica, laboral y regulatoria de plataformas digitales como Uber no esté cien por ciento definida. Si algo dejó claro la irrupción del coronavirus y sus restricciones fue la necesidad de una mayor digitalización de la economía y flexibilidad en el entorno laboral.

Estas aplicaciones de transporte- y mucho más las de domicilios y comidas- probaron su capacidad de generar puestos de trabajo y brindar servicios durante los difíciles meses de los confinamientos y lo siguen haciendo en medio de la reactivación económica. De hecho, en el caso particular de las plataformas de transporte, ya incluso los taxistas, antiguos opositores, están incluidos en la gran mayoría de ellas. En otras palabras, el mercado resolvió en la práctica lo que al Gobierno le ha tomado años definir. Al inicio de la administración Duque con real interés en la transformación digital, las expectativas de que las aplicaciones pudieran aclarar su estatus jurídico, legal y tributario eran altas. No obstante, el tiempo pasó, las plataformas crecieron, se fortalecieron y ampliaron a más servicios y negocios, mientras que el aparato gubernamental se quedó atrás. Aún hay tiempo para avanzar. 

FRANCISCO MIRANDA HAMBURGER
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

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