Francisco Miranda Hamburger
Retrospectiva

Multilateralismo fiscal

Que la cooperación económica internacional se refuerce en el ámbito fiscal, donde la Nación tiene grandes necesidades, es una noticia bien recibida.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
junio 11 de 2021
2021-06-11 07:30 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2019/09/16/5d7ff0bcd1bd5.png

Hace una semana los ministros de finanzas de los países más industrializados del mundo, reunidos en el G7, alcanzaron un acuerdo para crear un impuesto mínimo global para la renta de las empresas, así como las bases para el esperado gravamen para que las tecnológicas paguen tributos allá donde operan. Este fin de semana los presidentes del grupo lo ratificarán.

Si bien ese acuerdo fue tan solo el primer paso en la dirección hacia una reforma tributaria mundial, pues ahora seguirá la discusión en el seno de la Ocde con más de 100 países, el aval que dieron potencias como Estados Unidos, la Unión Europea o Japón, entre otros, hace más fácil esperar que en las próximas semanas se logre un pacto definitivo.

Y por supuesto, para un país como Colombia, que la cooperación económica internacional se refuerce en el ámbito fiscal, donde la Nación tiene grandes necesidades, es una noticia bien recibida.

En términos prácticos, la tasa mínima impositiva del 15 por ciento para las empresas, y especialmente para las multinacionales, no supone un impacto directo para las empresas que ya cotizan en Colombia, pues según las estimaciones de la Ocde el país cuenta con una de las tarifas más altas para el sector privado, en torno al 32 por ciento, un nivel que está a la par del de otros países como Francia.

No obstante, el país se beneficiaría de otros efectos. Uno de ellos es que la tasa global desincentive la competencia entre los países para atraer los impuestos de las empresas, así sea ofreciendo un porcentaje menor, lo que impulsará el número de firmas que pagan aquí. Eso, sin contar con los ingresos extra que llegarían de las tecnológicas, pues según la Ocde habría una redistribución de unos US$100.000 millones cada al año.

Sin obviar que no soluciona los problemas fiscales estructurales el país, sí supondría un bienvenido ingreso adicional y una mayor equidad en el sistema tributario global.

FRANCISCO MIRANDA HAMBURGER
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes