Francisco Miranda Hamburger
Brújula

Perú gira a la izquierda

Castillo llega al poder impulsado por el voto de las zonas rurales y del sur del país y con una agenda familiar para la izquierda regional.

Francisco Miranda Hamburger
Director de Portafolio
POR:
Francisco Miranda Hamburger
junio 14 de 2021
2021-06-14 06:00 p. m.
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Con más del 99 por ciento de los votos contabilizados, Pedro Castillo se convertirá en el próximo presidente de Perú, tras derrotar por poco más de 60 mil sufragios a Keiko Fujimori, heredera del exdictador Alberto Fujimori hoy en prisión.

La casi segura victoria de este profesor de escuela rural se ha dado en medio de la pandemia y la crisis económica que ha golpeado con dureza a esta nación.

Más de 187 mil peruanos han fallecido por el coronavirus, tres millones han caído en la pobreza y la economía inca se desplomó 11 por ciento el año pasado, la más grave baja después de Venezuela.

Castillo llega al poder impulsado por el voto de las zonas rurales y del sur del país y con una agenda familiar para la izquierda regional: nacionalizaciones, mayor intervención estatal en la economía y la intención de reformar la Constitución.

Si bien es una incógnita la orientación que Castillo dará a su gobierno -él mismo es un recién llegado a la política-, será inevitable que Perú dé un giro hacia la izquierda.

La cuestión está en qué tanto la nueva administración descarrila una economía que ha crecido a un promedio de más de 5,6 por ciento del PIB y ha reducido 40 puntos porcentuales la pobreza en los últimos 15 años. De hecho, las proyecciones para Perú en este 2021 son de más de 8,5 por ciento de crecimiento.

Las elecciones dejan varias sonoras lecciones a países como Colombia, cuyos comicios serán en 2022. La primera es sobre el Covid-19 como propulsor electoral. Los impactos sociales están aumentando el atractivo de alternativas políticas populistas y anti-políticas.

Segundo, de poco sirve una economía dinámica, atractiva y robusta, si los indicadores sociales y políticos están deteriorados.

En tercer lugar, no importa si las empresas pueden operar y crecer si no hay mejoras creíbles en corrupción, incompetencia e incapacidad del aparato estatal de generar políticas públicas de calidad. Todo indicaría que la victoria de Castillo no será la última que se presente como respuesta a la crisis.

FRANCISCO MIRANDA HAMBURGER
framir@portafolio.co
Twitter: @pachomiranda

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