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Germán Umaña Mendoza
COLUMNISTA

¿Cuál es el límite a la libertad individual?

El debate no es solamente ético, existen derechos fundamentales de la sociedad que siempre deberían primar sobre los individuales. 

Germán Umaña Mendoza
POR:
Germán Umaña Mendoza
septiembre 15 de 2021
2021-09-15 10:40 p. m.
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Hay un tema que hoy nos ocupa y que es motivo de controversia alrededor de la pregunta fundamental: ¿cuál es el límite de las libertades individuales frente a aspectos sustantivos que afectan el bien común?

Algunos éticamente pensamos que nuestros derechos individuales van hasta cuando se empiezan a afectar los derechos de los demás y, más claro, cuando se perjudican los de la sociedad en su conjunto. Allí se encuentra la dicotomía.

El principal ejemplo en las últimas cuatro décadas es la imposición en los sistemas políticos del paradigma dominante de la libertad económica cuasi absoluta, donde se permiten abusos que, en la práctica, simplemente han conducido al aumento de la divergencia, cuya consecuencia ha sido el estallido social que se vive en muchas partes del mundo.

Tal vez el ejemplo más claro de lo descrito es haber convertido el desarrollo científico y tecnológico en una alternativa de protección a los monopolios y oligopolios, permitiendo todo tipo de prácticas de abuso de posición dominante del mercado, sin que en el marco multilateral exista una legislación equivalente de control de las prácticas anticompetitivas.

Basta analizar los contratos suscritos por los países en desarrollo con ciertas multinacionales farmacéuticas, donde los precios se establecieron, no por el mercado, sino simplemente como ciertos taxistas “de acuerdo con la carrera y de acuerdo con el pasajero”. Adicionalmente, se obligó a los países, en contra del bien común, a firmar acuerdos de confidencialidad y asumir cualquier efecto adverso que se derive de la aplicación de las vacunas.

Pero, comportamientos como los descritos de parte de las empresas con poder de mercado y en condiciones de competencia imperfecta, sin en la práctica ningún poder de regulación por parte de los estados nacionales, se ha trasladado sin ninguna reflexión a muchos sectores de la sociedad. Se ciñen a la norma sin importar la justicia

Lo descrito es un dilema no solo ético, sino político, económico y jurídico. Es increíble observar cómo a nombre de la libertad individual se justifica no vacunarse contra la covid-19, o destruir las fuentes de agua, o el porte de armas letales, o la utilización indiscriminada de las mismas.

¿Cuál es el límite a la libertad individual? Ejemplos como los planteados lo ilustran perfectamente. Los estados deben regular para generar los necesarios equilibrios en la sociedad e, independientemente de cualquier consideración, deben proteger a las sociedades de los abusos del poder de mercado, de la destrucción del ecosistema, de su derecho a no ser infectados ni muertos, por unos irresponsables violentos y egoístas.

El debate no es solamente ético, existen derechos fundamentales de la sociedad que siempre deberían primar sobre los individuales. Eso lo niegan los populismos extremos, llámense de izquierda o de derecha que siempre agreden, promueven la violencia, la desigualdad y la pobreza ética, económica, ambiental y social.

Germán Umaña Mendoza
Profesor

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