Germán Umaña Mendoza
Columnista 

‘El muerto al hoyo y el vivo al baile’

La pregunta para cada uno de nosotros pero, más que nada para las nuevas generaciones es ¿en qué clase de sociedad quieren actuar, vivir o construir?.

Germán Umaña Mendoza
POR:
Germán Umaña Mendoza
mayo 20 de 2020
2020-05-20 10:00 p.m.
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Para bien o para mal la decisión que ha tomado el mundo y Colombia es la de permitir la libre circulación de las personas.

El porcentaje de los muertos frente a la infección pasará poco a poco a ser una anécdota y un dato estadístico irrelevante frente al total de la población que saldrá “vivita y coleando”, en una sociedad como la nuestra en donde nos encontramos acostumbrados a vivir con la muerte y con la guerra.

Los modelos matemáticos y estadísticos mostrarán rápidamente cómo la proporción de aquellos que nos abandonarán es irrelevante.

Lo realmente triste es que esto será estadísticamente cierto si se compara con lo que significa la sumatoria de las otras pandemias que nos aquejan: la guerra, el genocidio de los líderes sociales, el narcotráfico, el paramilitarismo, el desplazamiento forzado, la miseria, la pobreza, el desempleo, la informalidad, las crisis en la salud y la educación, así como los intereses de aquellos que quieren torcer la historia e impedir el conocimiento de la verdad, la reparación, la justicia y la no repetición.

La pandemia pasará a ser una enfermedad crónica como otras con la que conviviremos aplicando la estrategia del acordeón y donde restringiremos la movilidad de los más débiles tachándolos de enemigos de la disciplina social y de los derechos de las mayorías. Los viejos muertos serán víctimas de su propia decisión por haberse negado a esconderse bajo las piedras.

Como la hoja de ruta se encuentra establecida y pragmáticamente hemos decidido que el “muerto al hoyo y el vivo al baile”, habrá que reflexionar en cada sociedad sobre cuál es nuestro acumulado social y productivo con el que iniciamos el nuevo camino. Países y regiones con fortalezas creadas en el pasado responderán con sus inmensos recursos a las demandas de la sociedad y en ese campo se alineará la Unión Europea y se fortalecerá la respuesta democrática y la búsqueda del estado de bienestar.

Otros como la China y algunos países asiáticos continuarán en el camino de fortalecer sus mercados internos y el fortalecimiento de su posición geopolítica en el mundo. Los gobiernos autocráticos y los partidos únicos se fortalecerían y el rebaño seguirá a sus caudillos.

La gran pregunta sobre el camino será que seguirá el decadente imperio norteamericano ¿Escogerá el del aislamiento liderado por el señor Donald Trump o habrá realmente un cambio político y se orientarán hacia la estrategia de fortalecer de manera definitiva los equilibrios en su democracia?

El resto del mundo, los más, son aquellos que no tienen acumulados sociales o son insuficientes. En ellos se profundizará el conflicto ante lo que será cada vez mayores demandas frente a las necesidades insatisfechas.

Será una respuesta colectiva en democracia alrededor de un acuerdo social sobre la solución de lo fundamental o, por el contrario, se impondrá el camino del endurecimiento de los gobiernos, el armamentismo y la defensa de los privilegios de unos pocos.
La pregunta es para cada uno de nosotros pero, más que nada para las nuevas generaciones ¿en qué clase de sociedad quieren actuar, vivir o construir?

Germán Umaña
germanumana201@hotmail.co

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