Germán Umaña Mendoza
columnista

Responsabilidad colectiva

No debemos dar espera al ‘Coronavirus’ que nos alcanzará. La solidaridad y las acciones preventivas podrán limitar sus consecuencias.

Germán Umaña Mendoza
POR:
Germán Umaña Mendoza
febrero 26 de 2020
2020-02-26 09:45 p. m.
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El temor por el Coronavirus mueve los estados y los mercados. Es interesante ver su evolución en el mundo y sus efectos inclusive en países donde no se han identificado casos de la enfermedad.

En el ámbito global, los organismos económicos multilaterales han rebajado las expectativas de crecimiento mundial, con efectos más pronunciados sobre la China, toda Asia y el África (el continente considerado más vulnerable). Las consecuencias en el corto plazo han sido evidentes: ante la caída en la demanda de petróleo por parte de la China principal consumidor, los precios del barril de petróleo han disminuido en un porcentaje representativo (cerca del 20%). Se espera una caída en el producto interno bruto, la oferta y la demanda desde y hacia la China se ha ralentizado de manera significativa.

Si como todo parece indicar, la Organización Mundial de la Salud (OMS) caracteriza en el corto plazo el virus como una Pandemia, las consecuencias negativas sobre los intercambios de bienes, la migración y la circulación de personas, así como el turismo global, serán evidentes en el corto y mediano plazo.

Hasta hoy no se ha demostrado ningún caso de la enfermedad en Colombia. No nos engañemos, es cuestión de tiempo. Somos afortunados desde el punto de vista que podemos prepararnos para enfrentar esa posible pandemia de la mejor manera.

De las declaraciones del Ministerio de Salud y en general de las autoridades sanitarias parecería que así se está atendiendo: se han iniciado las campañas de difusión de lo que debería hacerse para prevenir y evitar la propagación de la enfermedad, se han habilitado en los principales hospitales salas especiales para recibir los portadores con los debidos aislamientos, se ha capacitado y preparado el personal de la salud para enfrentar la enfermedad y se han comprado los elementos para evitar el contagio. Bien por nuestras instituciones.

Sin embargo, la preguntas obvias son: ¿Estas campañas tienen una verdadera cobertura nacional y sí los esfuerzos en esta materia se han desplegado por todo el territorio nacional, los municipios y, especialmente, en las fronteras y en el control de los inmigrantes ilegales?

¿Cuáles serán los mecanismos de cooperación y los protocolos que se definirán con las autoridades migratorias y de salud con la hermana república de Venezuela? ¿Será necesario convocar con urgencia una reunión de las autoridades nacionales de salud y de los gobernantes y autoridades de las fronteras para enfrentar este riesgo, independientemente de las diferencias políticas que puedan existir entre nuestros gobiernos?

La responsabilidad de la ciudadanía, de los padres de familia y en general de todos nosotros es fundamental, las consecuencias de la enfermedad pueden morigerarse con la cooperación y responsabilidad ciudadana. Ah, a propósito, es triste observar cómo los tapabocas y los Gel antibacteriales, han aumentado de precio hasta en un 300%. Estos son los casos en que se justifica un control de precios y una distribución masiva y con subsidios por parte de las autoridades gubernamentales.

No debemos dar espera frente a algo que es evidente que nos alcanzará, pero frente a lo cual la solidaridad y las acciones preventivas podrán limitar significativamente sus consecuencias. Es responsabilidad de todos. Es simple cuestión de solidaridad.

Germán Umaña Mendoza
Profesor
germanumana201@hotmail.com

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