Gonzalo Gallo González

Llamar amor a cualquier cosa

Gonzalo Gallo González
POR:
Gonzalo Gallo González
junio 12 de 2014
2014-06-12 11:26 p.m.
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Yo amo a mi pareja, creo que sí, la amo, la adoro, vivo con ella y para ella, a mi modo de ver.

Nunca le digo que la quiero, no soy cariñoso ni detallista, no la determino, pero la amo. Pocas veces hacemos el amor, nuestra relación es rutinaria, rara vez salimos juntos, pero la amo.

Lo más importante para mí es el trabajo, el fútbol y los amigos, no ella, pero la amo.

Si cambia de peinado o de ropa, no me percato, se me olvida su fecha de cumpleaños, pero la amo.

No sé por qué ella insiste en que la tenga en cuenta, la mime y la valore, si yo de todos modos la amo. Tampoco entiendo por qué quiere algo más si yo le doy la plata que necesita, ¿qué es lo que quiere? Soy infiel, pero la amo. Ella se complica la vida por no aceptarme así como soy con tanto amor que le tengo. ¿Quién las entiende?.

Nota: Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia; abundan los que llaman amor a cualquier cosa y las ilusas que se lo creen.

Amar es mucho más que esta fórmula: A= S+S: Sexo y Sentimiento; es un compromiso para dedicarse con alma, mente y cuerpo a cultivar estas actitudes: Querer sin amarrar, convivir sin juzgar, tener sin poseer, corregir sin herir, dialogar sin manipular, recordar sin odiar ni culpar, invitar sin exigir.

El amor es volátil si sólo está en un papel notarial o eclesial, y no en el corazón.

Para no ser un espejismo, debe ser un amor de buenas acciones, no de palabras bonitas; un amor tolerante con las fallas y rico en respeto. Un amor libre, sin cadenas invisibles, en las buenas y las malas, con luz o con sombra.

Sólo así es capaz de superar los escollos si una parejas elige enfocarse en lo mejor; mejor si Dios los acompaña para que perdure y no sea desechable.

Todo esto lo profundiza con maestría Erich Fromm en su estupendo libro ‘El arte de amar’ que toda parejita debería asimilar y aplicar. Como bien lo sentencia él desde el prólogo: Amar es raro exigente.

Palabras de un sabio Maestro sobre eso que llamamos amor sin serlo, en un peligroso autoengaño. “Cuando la gente ama hay necesidad y control: ella lo necesita a él, y él la necesita a ella. Tú dices que das amor, pero, ¿qué tipo de amor es ese?”.

Es un amor muy condicional.

Es bien fácil amar a tu pareja cuando se amolda a tus caprichos o deseos egoístas, eso todos lo hacen.

Si no lo hacen, ¿los amarías? Si tus padres o tus amigos son muy buenos contigo, los amas, pero amas para recibir, y amar es dar sin esperar recibir. Lo habitual es practicar un amor condicionado, o sea, “te amo si actúas así o haces lo que quiero”.

Amar sin entrega ni respeto es un despropósito.

Ojo, sólo amas si primero te amas mucho, si te das sin apegos y sin condiciones. Sí, amar es raro y sobran los analfabetos afectivos que se jactan de ser buenos amantes.

Amar es un arte y todo arte pide esa pasión y dedicación que sobran para el fútbol, la política y otras bagatelas.

Gonzalo Gallo

Escritor - Conferencista

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