Gonzalo Palau Rivas

El combustible de las locomotoras

El origen del problema de algunas locomotororas está en el combustible que las impulsa

Gonzalo Palau Rivas
POR:
Gonzalo Palau Rivas
abril 29 de 2012
2012-04-29 11:46 p.m.
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Aproximándonos ya al término de los dos primeros años del Gobierno Santos, siguen dando de qué hablar las pintorescas locomotoras, identificadas como motores de crecimiento dentro del Plan Nacional de Desarrollo. De algunas de ellas se afirma que van a una velocidad muy inferior frente a lo que sería deseable y de otras que, al contrario, tienen o van a tener tantos recursos que corren el riesgo de descarrilarse y arrasar con lo que encuentren por delante.

En ambos escenarios el origen del problema está en el combustible que las impulsa, pues en unos casos parece ser insuficiente y en otros abundante y hasta excesivo. Veamos lo que está ocurriendo con cada una de las locomotoras: el remezón ministerial de la semana pasada indica que la construcción de vivienda no ha tenido la actividad y el ritmo deseados, sobre todo el de VIS. Del estrato tres hacia arriba, lo que preocupa es la posible presencia de burbujas especulativas con riesgo de estallar al mejor estilo de las economías de los países hoy considerados como desarrollados. En los estratos uno y dos, las metas previstas no se han cumplido, fundamentalmente por falta de recursos necesarios. ¿De dónde saldrá ahora el combustible (los recursos) para entregar gratuitamente 100mil viviendas en los próximos dos años? Todo apunta a que no hay alternativa diferente a echar mano del presupuesto nacional, fuente de recursos tradicional y estructuralmente caracterizada por la estrechez de los mismos. ¿Vendrán sorpresas de corte populista en el proyecto de reforma tributaria?

Sobre el comportamiento de la agricultura, su crecimiento ha estado por debajo del promedio de la economía en su conjunto, como resultado de los estructurales problemas que en el país aquejan a la tenencia y el uso de la tierra, aunado a ello la reticencia del sector financiero para otorgar crédito abundante a esta fuente de riqueza. Hasta el Banco Agrario es más activo y eficiente por los terrenos de la especulación financiera que cumpliendo su misión-visión.

Por los lados de la infraestructura, dinero es lo que hay, pero ejecución pobre. En el mercado de capitales hay un inmenso ahorro buscando proyectos atractivos. Como para su ejecución es indispensable aplicar enmarañados procesos de licitación y adjudicación, sus responsables se han vuelto cautos en exceso so pena de verse envueltos en publicitados escándalos por indebido –no siempre de mala fe– uso del combustible.

La novedad más importante prevista en las estrategias del plan de desarrollo es la que tiene que ver con investigación, ciencia y tecnología. Aquí el problema es el contrario. Para los expertos el riesgo es que el10% de las regalías asignado y distribuido a lo largo y ancho de la geografía nacional, termine desperdiciado en proyectos inútiles y contaminados por intereses electorales.

Finalmente está la minería, con una problemática diferente. Su desarrollo está basado en recursos del sector privado y fundamentalmente en inversión extranjera. Como el Estado no aporta, tampoco ha demostrado capacidad para controlarla y encarrilarla. Tiene tanto combustible y adolecen sus maquinistas de tan poca experticia, que como se denunciaba en el reciente Foro Nacional Ambiental, se puede estar ocasionando un daño irreparable a los territorios por donde transita y a las poblaciones allí asentadas.

La expropiación en Argentina no es solo populismo.
GONZALO PALAU RIVAS

PROFESOR U. DEL ROSARIO
gonzalo.palau@urosario.edu.co

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