Gonzalo Restrepo L.
columnista

Mamás salvadoras

Un litro de leche humana puede alimentar a más de 10 bebés prematuros hospitalizados en cuidados intensivos; alimento puede salvarles la vida.

Gonzalo Restrepo L.
POR:
Gonzalo Restrepo L.
mayo 30 de 2018
2018-05-30 08:57 p.m.
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La naturaleza es sabia, y aceptamos esta revelación para descifrar procesos maravillosos como el inicio de la vida en el vientre materno y el respectivo engranaje que se activa con el sano propósito de que una persona tenga en la leche materna el alimento indispensable para existir y sobrevivir, bien alimentada y más que protegida.

Sin duda, es un hecho prodigioso el que el organismo de una mamá, que ha recibido los nutrientes indicados durante su embarazo, sea capaz de producir la cantidad suficiente y la calidad exacta de la leche que necesita su bebé en la primera hora de nacido (calostro), y luego tenga el poder de reproducir –con estímulos– leche para cada momento, con la mezcla perfecta de grasas, lactosa, proteína, hidratantes, sales y minerales que el bebé irá necesitando, según la edad. Lo que recibe en esta leche es su poder antibacterial, antiviral y antiparasitario.

Así que, resulta casi contranatural que no todas las mamás que pueden, amamanten a sus hijos o que lo hagan menos del tiempo adecuado, considerando la recomendación de la OMS de que sea exclusiva los seis primeros meses, y de ahí hasta los dos años con complemento de alimentos, por una razón: la leche materna tiene todo lo que un bebé necesita por su poder amoroso, inmunológico, preventivo y protector. Sin embargo, cuando las razones son de peso y un bebé no puede ser amamantado por su madre, la creación humana ha sabido resolver ejemplarmente esta limitante con los bancos de leche humana.

Estos espacios especializados son un aporte valioso de la humanidad para complementar la sabiduría de la naturaleza. Sobresalen en su categoría porque garantizan intereses a eterno plazo: los bancos de leche humana salvaguardan, cómo vimos, un líquido realmente preciado. Un litro de leche humana puede alimentar a más de 10 bebés prematuros hospitalizados en cuidados intensivos; alimento puede salvarles la vida. Una mamá que, luego de amamantar a su hijo, aún tiene leche para compartir, puede donar sus excedentes en los bancos de leche humana y convertirse en una mamá salvadora. Para que este fenómeno ocurra, estas entidades se han fortalecido en Colombia con el fin de garantizar la adecuada recolección, tratamiento, pasteurización, almacenamiento y distribución de la leche humana. Actualmente, son 15 los bancos que hoy operan en Colombia, promovidos por el Ministerio de Salud y Protección Social y apoyados por las fundaciones Éxito y Santa Fe de Bogotá. Esta gestión está encaminada a cumplir el ODS#2 (Objetivo de Desarrollo Sostenible Hambre Cero) y acercar a Colombia a Gen Cero: primera generación con cero desnutrición crónica en el 2030.

La solvencia de estos espacios depende de acciones simples, pero increíblemente volátiles: parten de la familia que apoya a la mamá para que pueda amamantar a su bebé tanto cuanto él requiere; de una mamá que al descubrir que mientras más lo alimenta más leche tendrá para compartir, y de la decisión solidaria y bondadosa de cada mamá que vive esta experiencia, de permitir que muchos más bebés puedan recibir su leche salvadora y transformadora. Esta misión altruista merece un homenaje de fondo para tres de las muchas hazañas que una mamá es capaz de lograr: amamantar, donar y salvar vidas.

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