Gustavo Galvis Hernández
columnista

Compromiso con el desarrollo sostenible

Proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua –bosques, montañas, humedales, ríos, acuíferos y lagos– se convierten en un objetivo ineludible.

Gustavo Galvis Hernández
POR:
Gustavo Galvis Hernández
febrero 08 de 2018
2018-02-08 10:21 p.m.
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Recientemente, el presidente Juan Manuel Santos, en el foro Económico Mundial de Davos, hizo un llamado a la comunidad internacional a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por la ONU. Y los primeros que debemos salir a apoyar esta oportuna convocatoria somos, precisamente, y como un solo cuerpo, los colombianos. No en vano somos el segundo país del mundo con la mayor riqueza en biodiversidad, contamos con 60 por ciento de los páramos del mundo, estamos entre los cuatro países con mayor disponibilidad de agua, además de contar con más de 20 millones de hectáreas de ecosistemas acuáticos.Un invaluable tesoro natural que cualquiera desearía tener.

Ahora, le corresponde a toda la comunidad colombiana, representada en el Estado con sus agencias, el aparato público en sus distintos niveles, el sector productivo con todas sus empresas y gremios, la academia y las familias e individuos del país, asumir el compromiso integral con el desarrollo sostenible e impulsar los 17 Objetivos, con sus respectivos subtemas. Desde Andesco, invitamos a este compromiso integral con el desarrollo sostenible, una causa común que nos puede poner de acuerdo no solo para enfrentar las amenazas, sino en dar el primer paso para consolidarnos como una sociedad más próspera y equitativa.

Uno de los Objetivos más significativos y que está relacionado estrechamente con el sostenimiento del planeta es el número 6: “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”.

Para lograr acceso universal y equitativo a este recurso hay que apalancar programas de infraestructura física para obtener una cobertura universal, pero con la premisa de un esquema de modernización empresarial. Y en servicios de saneamiento e higiene, antes de acometer las obras de tratamiento de aguas residuales es fundamental aumentar significativamente la cobertura en alcantarillado y brindar soluciones individuales en comunidades rurales y aisladas.

Igualmente, se debe afianzar el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores. Esto impone un uso racional del agua, en el cual la tecnología, con artefactos de bajo consumo sean obligatorias en todas las construcciones, así como promover el reuso del agua. Ello implica una gestión integrada de los recursos hídricos, en la cual sectores como agricultura, hidroenergía, turismo, transporte y abastecimiento de agua tengan un trámite intersectorial para que la disponibilidad del recurso se maneje racional y adecuadamente.

Igualmente, proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua –bosques, montañas, humedales, ríos, acuíferos y lagos– se convierten en un objetivo ineludible. Por ello, insistimos en la cosecha del agua, una iniciativa que se fundamenta en cero tolerancia con actividades como deforestación, urbanización de humedales, rondas de quebradas y ríos, propiciando recargas adecuadas de acuíferos y garantía de flujo hacia lagos y lagunas.

Es nuestro deber cambiar las formas de consumo del agua, su almacenamiento y la manera de aprovechamiento. Cuando estamos en escasez siempre se cuida más. Por lo tanto, hay que pensar como si el agua que consumimos hoy fuera la última gota, para que las generaciones presentes y futuras puedan disfrutar del elemento más vital de la naturaleza. ¡Comencemos hoy, mañana puede ser tarde!

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