Henry Bradford Sicard
análisis

Las ‘fintech’: ¿amenaza u oportunidad?

Organizaciones con un recorrido y una historia tienen el potencial de adaptarse y de aprovechar el uso de herramientas como el ‘big data’.

Henry Bradford Sicard
POR:
Henry Bradford Sicard
noviembre 27 de 2018
2018-11-27 09:35 p.m.
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Vivimos en una época en la cual los cambios tecnológicos son adoptados de manera exponencial. Somos testigos de cómo la revolución tecnológica ha tenido gran aceptación y ha sido la de más rápida propagación a nivel mundial. Mientras que el teléfono tomó 35 años de comercialización para que una cuarta parte de los hogares de Estados Unidos tuviera uno por familia, los computadores tardaron 16 años, el internet siete y Facebook tan solo un par. Muy pronto las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, serán parte activa de nuestras vidas. De la misma manera sucede con los modelos de negocio que incursionan en la era digital: rápidamente van ganando terreno frente a aquellos que no lo hacen.

Muchos sectores se están viendo impactados con el ingreso de nuevas empresas que están implementado nuevas tecnologías a sus procesos. Lo hemos visto en sectores como el de comercio electrónico, en el cual Amazon revolucionó la forma de vender; en el sector de transportes, en el que Uber logró posicionarse a nivel mundial como un sistema de transporte alternativo en ciudades cada vez más pobladas; incluso, lo estamos viendo actualmente en el sector financiero, donde la banca tradicional se enfrenta al reto de la época: competir tradicionalmente o ser disruptivos. Algo que no debemos dudar, es que en algún momento, todos los sectores se verán expuestos a competidores innovadores, que se arriesgan a incursionar en lo desconocido para la mayoría, pero que, al final son quienes resultan cambiando el statu quo empresarial.

El sector financiero es uno de los más sólidos y tradicionales, sin embargo, dada la coyuntura actual, se ha visto en la necesidad de salir de su zona de confort y asumir riesgos ante los nuevos modelos de negocios –fáciles y cómodos– que se han popularizado entre los consumidores. Las fintech son empresas que han retado a la banca tradicional, llevándola a plantearse cambios en su estructura y en los servicios que prestan a sus clientes. Temas como el crowdfunding,las criptodivisas y los servicios de financiación P2P (peer-to-peer), han generado en los prestadores de servicios financieros un cambio de mentalidad, dirigido hacia la transformación digital, con el fin de no quedarse rezagados.

En Colombia, esta situación no es la excepción. Según eCommerce Summit 2017, en el país ya existen más de 150 start-ups que ofrecen a los consumidores fácil acceso a este tipo de servicios financieros online. Por lo tanto, ¿cuál debe ser el comportamiento del sector frente al cambio de paradigmas?

La migración de los negocios hacia el entorno digital ha generado preocupación en medio de los actores tradicionales de cada industria. Sin embargo, esta transición se convierte en una oportunidad y no en una amenaza, siempre y cuando las empresas tomen decisiones a tiempo. Aquellas que logren implementar las nuevas tecnologías en su modelo de negocio, serán quienes puedan sacar mejor provecho de las grandes oportunidades. Teniendo en cuenta que las transacciones digitales son una realidad indiscutible, las necesidades de los clientes deben empezar a atenderse de acuerdo a lo que demandan las nuevas generaciones.

Según la Superintendencia Financiera, en el 2017 el 53 por ciento de los colombianos utilizó su celular o su computador para realizar transacciones, en lugar de asistir a la sede física del banco. Esto es una muestra de cómo los consumidores de servicios financieros están cambiando su mentalidad y están más abiertos a temas digitales, rompiendo barreras como la inseguridad digital.

Las fintech han puesto sobre la mesa una oportunidad indiscutible: será cuestión de tiempo decidir cómo tomarla. Existen varias posibilidades para las entidades financieras, ya sea ofreciendo nuevos servicios y métodos a los clientes –para lo cual la investigación desde las mismas instituciones es fundamental–, o adhiriendo a sus entidades nuevos emprendimientos, que serían fusiones que pueden evitar quedarse atrás en este momento de disrupción.

Es importante tener en cuenta que para lograr una implementación exitosa de las nuevas tecnologías, mediante una competencia justa entre todos los actores que hacen parte de las fintech y aquellos que en el futuro lo serán, el paso determinante consiste en crear un marco de regulación que defina las normas para todos los involucrados. En este punto se hace indispensable que el sector privado encuentre en el sector público a un aliado que motive las buenas prácticas y los espacios de innovación y crecimiento; es decir, que no sea solo un espectador que lleva las métricas y los porcentajes, sino que se constituya en un generador de oportunidades. Sin embargo, es fundamental un equilibrio que le permita a los competidores explorar las nuevas metodologías y aplicarlas sin que se genere un incremento en los costos, lo cual puede ser contraproducente para la eficiencia del sector.

Al final, lo importante es no dejar pasar el momento y recordar que el mundo tecnológico y empresarial está evolucionando. Organizaciones con un recorrido y una historia, como las entidades financieras, tienen el potencial de adaptarse y, sobre todo, de aprovechar el uso de herramientas como son el big data o la inteligencia artificial, fuentes de cambio y crecimiento. Asimismo, el sector público jugará un rol determinante a la hora de generar espacios de expansión para estas instituciones.

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