close
close
Hernán Avendaño Cruz

Depreciación y otros males

Es imprescindible unificar los mensajes gubernamentales, no dar señales alarmistas a los mercados.

Hernán Avendaño Cruz
POR:
Hernán Avendaño Cruz
octubre 20 de 2022
2022-10-20 09:50 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdbdc795394.png

La tasa de cambio es de las variables más difíciles de proyectar. Lo evidencia la última encuesta de expectativas del Banco de la República, aplicada a 40 expertos del sector financiero, entre el 6 y el 11 de octubre; aun cuando la mediana de la TRM esperada para fines de mes es de $4.600, en estos días la hemos visto alrededor de $4.800.

La depreciación reciente resulta de la confluencia de diversos factores externos e internos. Entre los primeros destacan los incrementos de la tasa de la FED que repercuten en el fortalecimiento del dólar y en la depreciación de las demás monedas.

Adicionalmente, el último informe del FMI (World Economic Outlook, October 2022) destaca un elemento pasado por alto en la mayoría de los análisis: la notable mejora en los términos de intercambio de EE.UU., consecuencia de los altos precios internacionales del gas, el petróleo y otros productos básicos que este país exporta.

Entre los factores internos están los déficits fiscal y de cuenta corriente y los confusos mensajes del gobierno sobre reforma tributaria, sectores de minería e hidrocarburos, compra de tierras y posibles controles de capitales. Esta combinación repercute en una mayor percepción de riesgo de la economía colombiana, reflejada en el EMBI y la tasa de cambio.

El EMBI de Colombia, que viene aumentando con la pérdida del grado de inversión y el agresivo tono de la campaña presidencial, se aceleró entre el 8 de agosto y el 17 de octubre de 2022 con un incremento de 22,4%; supera la variación de países como Perú, Brasil, Chile, Argentina, Bolivia, Costa Rica y México y la media latinoamericana.

Las tasas de cambio de muchos países se han depreciado por las mayores tasas de la FED y sus efectos han sido mitigados parcialmente por los bancos centrales incrementando sus tasas de intervención.

En un gráfico presentado por Gita Gopinath y Pierre-Olivier Gourinchas, (‘How Countries Should Respond to the Strong Dollar’, october 14, 2022) se observa que el debilitamiento del peso colombiano frente al dólar es de alrededor del 10% en lo corrido del año, y que cerca del 80% se explica por la variación entre el 1 de julio y el 4 de octubre.

Esta no es una buena situación en un escenario con la economía mundial desacelerándose, con América Latina enfrentando un choque adicional proveniente del endurecimiento de los mercados financieros internacionales, y con crecientes temores de crisis de deuda soberana en algunas economías emergentes. Es imprescindible unificar los mensajes gubernamentales, no dar señales alarmistas a los mercados y postergar para mejores tiempos la creatividad o los ensayos de política económica con base en teorías inciertas.

Hernán Avendaño Cruz
Director de Estudios Económicos de Fasecolda.

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes