Horacio Ayala Vela
Columnista

La otra pandemia

Los expertos coinciden en que la recuperación, después de la pandemia, va a dejar las finanzas de todos los países en situaciones dramáticas.

Horacio Ayala Vela
POR:
Horacio Ayala Vela
mayo 20 de 2020
2020-05-20 10:00 p.m.
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En medio de la pandemia que agobia al mundo, más líderes indígenas y defensores sociales están siendo sistemáticamente asesinados en Colombia. Estos hechos se han vuelto frecuentes en tiempos recientes, aunque acelerados a partir del proceso de paz.

Se atribuyen estos crímenes a las disidencias de las Farc y a los carteles de la droga; incluso se ha dicho que muchos de los criminales tienen acento mexicano, lo cual nadie ha evidenciado.

Sin embargo, la calidad de las víctimas, los métodos utilizados, la sevicia y, sobretodo el interés de los criminales por apoderarse de tierras, permiten decir que estaríamos frente al resurgimiento de los paramilitares, que sembraron el terror en el campo, por desgracia, con apoyo de políticos, agentes del Estado y empresas transnacionales.

Medios de comunicación y comentaristas se han ocupado de los riesgos que representa la liberación y regreso al país de los tenebrosos capos que sembraron el terror, fueron extraditados y siguen delinquiendo.

A diferencia de lo que ocurrió en el Proceso de Paz, donde hubo verificación e inventario de guerrilleros y de armas, supervisado por organismos internacionales, de los paras solo se sabe que muchos se entregaron -incluso con palos de escoba- pero no existen elementos que permitan determinar donde están los criminales “desmovilizados”.

Decía el General Naranjo que algunos “…han llegado a tomar venganza frente a sus colaboradores, y a recuperar tierras y activos que tienen testaferros”.

Por otra parte, la JEP, instrumento clave dentro del Proceso de Paz, muy criticado por sus enemigos, pareciera estarse debilitando, cuando permite el ingreso de reconocidos criminales, castigados por la justicia ordinaria; no obstante, algunos de sus críticos están de acuerdo en que cobije a los autores de crímenes execrables, como los falsos positivos.

Los expertos coinciden en que la recuperación, después de la pandemia, va a dejar las finanzas de todos los países en situaciones dramáticas, con mayores consecuencias sobre los más débiles.

Según la OIT, el 90% de los trabajadores informales está siendo severamente impactado por los efectos de la covid-19 y las medidas destinadas a enfrentar la emergencia sanitaria., equivalente a 140 millones de personas en América Latina; es decir, 48% del empleo total.

Agrega que la crisis dará lugar a perder el 60% de los ingresos de los trabajadores informales a nivel mundial y 80% en América Latina y el Caribe, fenómeno que traerá como consecuencia un aumento de la tasa de pobreza relativa, que es del 36% en nuestra región, pero podría incrementarse hasta el 90% de los trabajadores informales, como consecuencia de la crisis de la covid-19.

No va a ser fácil la tarea del gobierno y de los que lo sucedan. En Colombia, es evidente que previo a la pandemia había dificultades financieras reflejadas en los índices y en las proyecciones, la inoportuna reducción de impuestos, desempleo, deuda externa, déficit comercial y bajos precios del petróleo, entre otros.

Roguemos que no llegue esa otra pandemia, con refundaciones de la patria e invitaciones a criminales a hacer discursos en el Congreso de la República, como por desgracia ocurrió.

Horacio Ayala
Consultor privado.

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