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Ian Bremmer
columnista

Rusia ya ha perdido la guerra

El daño autoinfligido es irreversible mientras Putin siga en el cargo. Ahora dependen de China.

Ian Bremmer
POR:
Ian Bremmer
junio 20 de 2022
2022-06-20 09:00 p. m.
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Rusia continúa logrando avances sobre el terreno en Ucrania, particularmente en la región de Donbás, donde la lucha de la guerra ahora es más intensa. El presidente Vladímir Putin puede infligir más dolor y lo hará, y aunque su ejército no es lo suficientemente fuerte como para derrocar al gobierno de Zelensky y capturar toda Ucrania como esperaba inicialmente, confía en que Ucrania no es lo suficientemente fuerte como para expulsar a sus tropas del territorio que ya ha ocupado.

(Rusia y Occidente se enfrentan por Ucrania). 

También sabe que la inflación mundial de alimentos y combustibles que crea su guerra pondrá a prueba los límites de la resolución occidental de continuar apoyando a Ucrania en sus niveles actuales.

Pero desde una perspectiva a más largo plazo, Rusia ya ha perdido esta guerra, y la decisión de Putin de invadir será recordada como uno de los mayores errores cometidos por cualquier líder de una gran potencia en décadas.

¿Qué esperaba lograr Putin con la invasión?

Sus objetivos declarados eran la “desnazificación y desmilitarización” de Ucrania. Por desnazificación se refería a la destitución de cualquier gobierno ucraniano que prefiriera lazos más fuertes con Europa que con Rusia. Con la desmilitarización, quería despojar a Ucrania de cualquier capacidad para desafiar el dominio ruso en el futuro, quienquiera que estuviera a cargo en Kiev.

(Estados Unidos, en la ‘curva J’). 

Su ambición se extendía mucho más allá de Ucrania. También quería demostrar a EE. UU. y Europa que Rusia debe ser tratada como una gran potencia capaz de definir su propia esfera de influencia, y buscaba exponer a las potencias occidentales como débiles de voluntad y divididas.

También esperaba reforzar su posición con el pueblo ruso, como lo había hecho la incautación y anexión de Crimea en 2014.

¿Qué ha conseguido?

Putin ha expuesto a Rusia como una potencia engañosa y peligrosa que quiere rediseñar la arquitectura de seguridad de Europa y volver a trazar los límites de una democracia vecina con fuerza bruta y un flujo constante de mentiras sobre sus motivos. Y ha demostrado que no tiene idea de por qué están dispuestos a luchar los ucranianos o cómo responderá Occidente a una agresión abierta a gran escala.

También, ha infligido daño generacional a su propio ejército: más rusos han muerto en acción en 100 días en Ucrania que soldados soviéticos en una década en Afganistán, se han perdido grandes cantidades de tanques y otras armas pesadas, y los suministros de artillería han disminuido. Asimismo, los controles de exportación de EE. UU. sobre la venta de piezas críticas a Rusia socavarán aún más los esfuerzos rusos para reabastecerse. A su vez, le ha dado al resto del mundo una visión sin obstáculos de las capacidades, limitaciones y vulnerabilidades de Rusia, y causó un daño sustancial a la moral de una fuerza de combate que estaba mal equipada para la misión que su líder tenía en mente.

Putin le ha dado a Europa y Estados Unidos un sentido de propósito común que no existía desde el final de la Guerra Fría. Les ha recordado a muchos europeos por qué la ayuda estadounidense es tan valiosa y les ha mostrado que los europeos tomarán decisiones difíciles y sacrificios dolorosos para defender los valores occidentales.

Esta guerra también ha ampliado la OTAN, a pesar de las objeciones actuales del presidente Erdogan de Turquía, y ha duplicado la longitud de la frontera entre Rusia y la OTAN al persuadir a Finlandia y Suecia de que están más seguros dentro de la alianza que fuera de ella. Cabe añadir que dos tercios de los votantes de la euroescéptica Dinamarca han votado ahora a favor de estrechar los lazos de defensa con la UE.

(Malentendiendo a Estados Unidos, China y Rusia). 

Putin además ha cargado su economía con sanciones estadounidenses y europeas que es poco probable que se levanten mientras Putin permanezca en el poder, y ha creado una escasez a largo plazo de repuestos críticos para la fabricación rusa, al tiempo que se ha vuelto vulnerable a las críticas de los rusos que odian el aislamiento internacional que saben que se avecina, pero también de aquellos que sienten que ha manejado mal una guerra que Rusia debería haber ganado fácilmente. Con esta guerra ha persuadido a la Unión Europea para que haga recortes drásticos en sus importaciones de energía rusa, una fuente vital de ingresos para el gobierno de Putin, y ha demostrado a los líderes europeos que deben gastar mucho más dinero en la defensa de Europa.

Todos estos desarrollos eran casi impensables antes de que Rusia comenzara a acumular tropas a lo largo de las fronteras de Ucrania.

Putin también ha dejado a su país profundamente dependiente de la buena voluntad (todavía limitada) de China. El proceso de desviar grandes volúmenes de energía rusa de Europa a Asia requerirá mucho tiempo y dinero y, con menos compradores dispuestos, Rusia tendrá que vender sus productos básicos a precios reducidos.

A cambio de todo eso, podría obtener el control de la región ucraniana de Donbás y más costa del mar Negro para unir ese territorio con Crimea controlada por Rusia.

Rusia no está completamente aislada, por supuesto. Todavía hay personas y gobiernos en todas las regiones del mundo que consideran a Estados Unidos una amenaza mayor que Rusia para la paz mundial y la prosperidad compartida. Muchas naciones seguirán comprando mercancías y armas rusas, especialmente a precios necesariamente más bajos.

Pero lo peor de todo este daño autoinfligido es irreversible al menos mientras Putin permanezca a cargo. Por eso, aunque la lucha en Ucrania puede continuar durante meses, incluso durante años, Putin ya ha perdido esta guerra.

Ian Bremmer
Presidente de Eurasia Group y GZero Media, y autor de ‘Us vs.
Them: The Failure of Globalism’.
@ianbremmer

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