Iván Duque Márquez

Los hijos de la madre patria

Iván Duque Márquez
POR:
Iván Duque Márquez
octubre 17 de 2013
2013-10-17 03:30 a.m.
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Puede una crisis económica reducir la población de un país? La respuesta es sí, y tristemente España es un ejemplo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística de dicho país, la población disminuyó en casi 114 mil personas durante el 2012, lo que equivale a la primera reducción en el número de habitantes en más de cuatro décadas. Por supuesto, en este cálculo se encuentran incluidos los inmigrantes que salieron ante la crisis y que en el pasado habían llegado en la búsqueda del sueño ibérico, durante los años de expansión económica y la euforia hipotecaria. También se incluyen en la ecuación los ciudadanos españoles que ante el desempleo han emigrado a otros países y que hoy representan una cifra cercana a los dos millones de personas.

Por cuenta de este fenómeno, la península ibérica se ha convertido en un receptor neto de remesas. Cada vez son más los recursos girados hacia España por parte de sus nacionales en otros países, que los giros desde la madre patria hacia el resto del mundo. Según las estadísticas del banco de España, en el primer trimestre del 2013 entraron al país más de 1.900 millones de dólares, superando en más de 300 millones de dólares las transferencias desde ese país hacia el resto del planeta.

La situación es tan delicada que en el último año han salido del país cerca de 70 mil nacionales y 140 mil extranjeros, lo que, detonado por un desempleo ligeramente inferior al 30 por ciento, se convierte en una fuga de capital humano sin precedentes en la historia reciente de España.

¿Será posible que esta tragedia se convierta en una oportunidad? Todavía es prematuro decirlo, pero lo cierto es que América Latina y EE. UU. están viendo, cada vez más, la llegada de talento profesional que no solo está enriqueciendo la fuerza laboral, sino que se ha convertido en dinamizador de nuevos negocios y en un puente de acceso al entorno económico europeo. Uno de los sectores que se ha visto más beneficiado es el de las industrias de la creatividad, en la cual diseñadores, animadores, artistas, cinematógrafos, músicos y publicistas españoles están llegando a otros lugares transfiriendo conocimientos y experiencias, y contribuyendo a mejorar la calidad de productos. Países como Uruguay y Canadá están haciendo más fácil el otorgamiento de nacionalidad a los residentes provenientes de territorio ibérico.

El desafío que tiene España frente al fenómeno de fuga de su talento calificado está en crear condiciones para que una vez la situación económica se estabilice, atraiga el capital formado en el extranjero hacia inversiones sostenibles, y construya, con las familias de doble nacionalidad, constituidas por sus emigrantes, vínculos de integración económica sólidos. España tiene en sus manos un reto histórico. O identifica las oportunidades para atraer a su talento hacia el futuro o el mundo capitalizará esta crisis con los mejores hijos de la madre patria.

Iván Duque Márquez

Autor del libro Pecados monetarios

ivanduquemarquez@gmail.com

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