close
close
Jorge Coronel López

Razones para la reforma tributaria

Las hay de carácter económico, social y político.

Jorge Coronel López
POR:
Jorge Coronel López
julio 21 de 2022
2022-07-21 01:27 a. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdbf7c40a6d.png

Tal vez la primera razón y más obvia es la existencia del déficit fiscal. El gobierno saliente deja un desbalance cercano a $83 billones, producto de que los gastos fueron el año pasado $275 billones, mientras que los ingresos solamente $192 billones. Este ajuste será necesario, pero el reto de verdad está en construir una reforma que permita aumentar ostensiblemente el recaudo y ojalá con un plan estructural de focalización del gasto que lo haga más eficiente.

La segunda razón se explica por la deuda pública, que representa el 60% de PIB. Aquí conviene recordar que el costo del financiamiento externo ha subido debido a la pérdida del grado de inversión, luego otro reto de la reforma será enviar mensajes de tranquilidad a las calificadoras de riesgo a partir de los ejes estructurales del recaudo y el reenfoque del gasto hacia lo social.

El gobierno entrante, a diferencia del saliente, sabe muy bien que resulta peligroso corregir el desbalance fiscal a través de severas austeridades o recargando los esfuerzos en la contracción del gasto, como lo anunciaron persistentemente Fico y Rodolfo en campaña; pues por intentar cerrar el déficit se sacrifican inversiones necesarias y urgentes, y se seguiría aplazando el ajuste a la regresiva tributación que tiene a las personas naturales con altísimos ingresos sin tributar lo que deberían, así como a algunas personas jurídicas también, lo que se traduce en regresividad o injusticia tributaria.

Dicha regresividad e injusticia es la tercera razón para la reforma. La vergonzosa desigualdad del país se explica en buena medida por la mala tributación que existe, la cual ocurre por los beneficios y exenciones que poseen las personas más ricas o súper superricas como las denomina Garay y Espitia, quienes demuestran que los rentistas del capital tienen menor tarifa efectiva de tributación que los asalariados, ya que mientras la tarifa efectiva máxima de los rentistas de capital es 4%, para los asalariados es 10%. Este debe ser un punto importante dentro de la reforma, sobre el cual ni Fico, ni Rodolfo quisieron poner en discusión, lo que indica que se sentían cómodos con la injusta tributación. Algo parecido ocurre con las personas jurídicas, especialmente grandes contribuyentes, quienes se benefician de abundantes exenciones, deducciones y tratos preferenciales, correspondientes a ingresos no constitutivos de renta, rentas exentas y descuentos tributarios. Por esta vía Garay y Espitia estiman que se han dejado de recibir 13,2; 4,2; y 3,5 billones aproximadamente, para un total de casi $21 billones.

Si a esto se le suman los casi $2,3 billones que se han dejado de percibir por el mal funcionamiento de algunas zonas francas, más la evasión y la elusión por los dividendos, que se estiman en cerca de $10 billones, ya se podría hablar de un recaudo de $33 billones en prácticamente dos temas. Luego no es descabellada la cifra de recaudo sugerida informalmente por el nuevo gobierno.

Sobran entonces razones económicas, sociales y políticas para emprender una seria reforma tributaria.

JORGE CORONEL LÓPEZ
Economista y profesor universitario
jcoronel2003@yahoo.es

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes