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Jorge Restrepo

Cambio para cerrarnos al mundo

Este cierre de la economía dará un giro al modelo de desarrollo, un giro regresivo que aumentará el déficit con el exterior arriesgando una crisis.

Jorge Restrepo
POR:
Jorge Restrepo
junio 08 de 2022
2022-06-08 10:21 p. m.
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Ambos candidatos a la presidencia prometen cerrar la economía colombiana. Petro propone proteccionismo selectivo y dirigista: “proteger de importaciones producción agraria de alimentos, industria alimentaria, textiles y confecciones e industrias del cuero” con un aumento de “aranceles inteligentes” que “no es automático ni general, implica una planificación de la estructura de importaciones que necesitamos o que son sustituidas por producción nacional”. Hernández propone “prohibir importaciones de productos que el campo colombiano produzca, hasta tanto no se haya asegurado su venta y se haya surtido el mercado local”.

Ambas propuestas son tan radicales como dañinas: nos exponen a costosas retaliaciones de los países con los que comerciamos y demandas, pues viola los tratados internacionales de comercio a los que Colombia está obligada, incluyendo el multilateral GATT en el que estamos desde 1981. Comenzarán por subir aranceles, despacito, revirtiendo las bajas recientes, para después imponer restricciones encubiertas.

La estrategia de cierre de la economía tiene otro componente: renegociar los tratados de libre comercio. La diplomacia colombiana se empantanará cuatro años en la anunciada renegociación del TLC con Estados Unidos: “yo sí agotaría a fondo esa posibilidad de una modificación bilateral del tratado” ha dicho Petro; Hernández: “revisará los TLC” de modo que “la industria colombiana pueda incrementar su productividad y sus exportaciones”.
No es ideología: ambos candidatos comparten la idea fascista de que hay que proteger para importar menos y así crear empleo; el problema es que no poder importar, o importar caro, no crea buen empleo y sí genera enorme daño económico.

Cambiar para cerrarnos supone menor bienestar, peor distribución del ingreso, más pobreza, menos productividad y menos empleo. Así sea “inteligente”, subir aranceles aumentará -aún más- el costo de la canasta familiar, acelerando la inflación, lo que dará otro golpe al ingreso de los pobres y llevará a la pobreza a centenares de miles de familias vulnerables; incrementará los ya crecientes costos de producción, dándole un mazazo a la industria, destruyendo empleo, llevándonos a la situación contraria al sueño fascistoide de los dos candidatos. Habrá quién se beneficie del cierre: los rentistas de la tierra y sectores con baja competencia, lo que aumentará la concentración del ingreso y la riqueza. Todo aumento de arancel es devaluación, enseñan.

Este cierre de la economía dará un giro al modelo de desarrollo, un giro regresivo que aumentará el déficit con el exterior arriesgando una crisis, hará más difícil y costosas las exportaciones de manufacturas y agrícolas que hoy viven -por fin- una bonanza gracias a la diplomacia comercial, a los tratados y a las condiciones de menor riesgo de seguridad que trajo el Acuerdo de Paz.

El cambio para cerrarnos es el componente más dañino del giro contra-liberal que vivirá Colombia. A menos que el gobierno que gane en la segunda vuelta repudie con hechos lo que prometió, perdimos todos.

JORGE RESTREPO
Profesor de economía, Universidad Javeriana
Twitter: @jorgearestrepo

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