José Palma Tagle
columnista

COP24: encuentro en Katowice

Colombia, creó una política de carbono neutralidad y no causación, con el fin de fomentar el mercado de bonos de carbono.

José Palma Tagle
POR:
José Palma Tagle
diciembre 03 de 2018
2018-12-03 10:17 p.m.
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Esta semana, actores estatales, activistas, académicos y empresarios se congregan en la conferencia de la ONU sobre cambio climático en Katowice, Polonia. De acuerdo con Naciones Unidas, el COP24 es fundamental para que los países miembros y signatarios del Acuerdo de París puedan adoptar un programa y un reglamento para implementar el Acuerdo. El precepto revisará y promoverá nuevas medidas para limitar el aumento global de las temperaturas por debajo de 2°C e intentar que la subida no sea superior a 1,5°C, y aumentar la financiación y crear planes nacionales sobre el clima al 2020, que incluyan objetivos de reducción de emisiones, protección de ecosistemas y fortalecimiento de la resiliencia y reducción de las vulnerabilidades de los territorios ante el cambio climático.

¿En que afecta o contribuye a América Latina el COP24? Primero, lleva a revisar las contribuciones nacionales determinadas por los Estados (NDC, por sus siglas en inglés). Los NDC son compromisos que los países miembros de la Conferencia de las Partes han aportado voluntariamente tras la firma del Acuerdo de París, con el fin de reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Estos retos están realizados con base en sus respectivas situaciones y capacidades, y se centran en acciones de mitigación, pero también incluyen compromisos en adaptación, financiación o innovación tecnológica. A hoy, con todas las contribuciones que los países han enviado, aún no se lograría el objetivo definido en el Acuerdo de París: mantener el calentamiento global global en un incremento máximo de 2°C. Para este encuentro, se esperan definir objetivos concretos de reducción de emisiones a 5 años y una estandarización del sistema de monitoreo y seguimiento de reducción de emisiones.

Segundo, financiamiento de las medidas climáticas. Según el Acuerdo de París, las naciones desarrolladas se han comprometido a proporcionar US$100 billones al año para financiamiento climático para el 2020. Esto está diseñado para ayudar a las naciones en desarrollo, como las latinoamericanas, a reducir sus emisiones de carbono y hacer frente a los daños que el cambio climático ya está causando. La reglamentación que se acuerde buscará facilitar la inyección de recursos al Fondo de Adaptación, creado especialmente para cofinanciar zonas de riesgo por causa del cambio climático.

Tercero, estimular mejores políticas públicas dirigidas mitigar el cambio climático, como el fomento y desarrollo del mercado de bonos de carbono. Un ejemplo es Colombia, que creó una política de carbono neutralidad y no causación, que permite, a través de una declaración de verificación y cancelación voluntaria de las reducciones de emisiones o remociones de gases efecto invernadero de una empresa, la neutralización de las emisiones asociadas al uso del combustible líquido, sobre el cual no se causa el impuesto nacional de US$5 la tonelada de carbono. Esto, con el fin de fomentar el mercado de bonos de carbono, evitar la deforestación y impulsar las energías renovables. Esto debería ser un modelo a seguir para el resto de países América Latina.

Cuarto, fomentar buenas prácticas de los reguladores y políticas públicas ambiciosas que promuevan la creación de un mercado integrado de emisiones en la región, que se podría desarrollar perfectamente en los países miembros de la Alianza del Pacífico por sus condiciones socioeconómicas. Además, que los gobiernos puedan tomar la decisión de emitir bonos verdes soberanos para financiar proyectos público-privados bajos en emisiones, una mejor infraestructura climática y ciudades sostenibles.

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