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Juan Carlos Archila
coyuntura

Diseñar una política de ‘conectividad incluyente’

Colombia como líder de directrices públicas y regulación en la región no puede ser colero en inclusión y transformación digital.

Juan Carlos Archila
POR:
Juan Carlos Archila
septiembre 20 de 2022
2022-09-20 07:54 p. m.
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En todos los escenarios académicos y gremiales alrededor del mundo, sorprendentemente existe un consenso irrestricto respecto de la importancia de la conectividad en el desarrollo de una sociedad incluyente y equitativa. Precisamente, en 2018, la Comisión de Banda Ancha para el Desarrollo Sostenible (Cbads), comisión adscrita a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU por sus siglas en inglés) y a la Unesco, se pronunció al respecto en su manifiesto, donde establece el compromiso de realizar todos los esfuerzos posibles para alcanzar la ‘Conectividad Universal’, en apoyo al programa para la cooperación digital del secretario general de las Naciones Unidas.

El acuerdo ‘Invertir en nuestro futuro’ de la Cbads, recomienda a los gobiernos procurar que los mercados de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones (TIC) estén al servicio de todos, además de procurar un aumento significativo en la demanda de la conectividad a internet por parte de todos los ciudadanos y las empresas, así como promover el uso de los servicios TIC y el desarrollo de las habilidades digitales.

En América Móvil estamos conscientes de que la conectividad, la evolución de las redes móviles y el despliegue de la fibra óptica, constituye el fundamento para conformar el sistema nervioso central de un país para lograr la integración de una nación, el acceso a las oportunidades por parte de todos los ciudadanos y la eficiencia de las empresas enfocada en una verdadera productividad e industrialización. Por eso Claro, durante casi tres décadas, ha estado comprometida con el despliegue de las redes en todos los rincones del país, invirtiendo más de 15 mil millones de dólares, un poco más del 50% del total de las inversiones del sector durante este período de tiempo.

Estas inversiones han traído importantes beneficios para quienes hoy en día están conectados al internet. Cobertura con redes 4G en prácticamente el 100% de los municipios del país, con las tarifas más bajas de la región, las cuartas más baratas entre los 34 países de América Latina, según el ranking de la ITU en el 2021. Tanto así que el gasto mensual en comunicaciones del colombiano es tan sólo una tercera parte de las de un latino americano promedio. Desafortunadamente, estos beneficios los disfruta tan solo el 50% de los colombianos más privilegiados. Es mucho el camino que nos queda por recorrer para conectar e incluir al mundo digital al otro 50% de los colombianos y para cerrar la brecha de calidad de los servicios, considerando, por ejemplo, que las redes de 4G en Colombia son un 25% más lentas que el promedio de la región.

Es imperativo que el gobierno haga un buen diagnóstico de por qué se presenta esta situación de evidente retraso del país cuando se compara con los países de la Ocde e inclusive los de la región. Solo así será posible diseñar políticas de conectividad incluyente que seguro tendrán que integrar las recomendaciones de Cbads tales como las de liberalizar los mercados con el objetivo de minimizar la intervención regulatoria y establecer las mejores prácticas de competencia, lograr un ambiente sano de inversión con una visión de largo plazo, procurar el uso más eficiente y de bajo costo de la infraestructura y el espectro, y garantizar la adecuada compensación de las inversiones.

Seguramente dicho diagnóstico identificará que no se trata de una falla en la competencia en el sector, siendo que Colombia cuenta con 17 prestadores de servicios móviles (6 operadores de red móvil y 11 operadores virtuales), un número muy superior al de grandes economías como México, Brasil y Estados Unidos. Por el contrario, seguramente saldrá a relucir que el régimen de inversión en las redes de telecomunicaciones del país, tal y como lo identificó el Departamento Nacional de Planeación en 2016, tan solo alcanza el 60% del nivel requerido para cerrar las brechas de acceso y calidad. De especial consideración debe ser el hecho que más del 30% de las inversiones en el sector son realizadas con dineros públicos provenientes de los tres principales actores económicos, Tigo/UNE, Movistar y ETB, que tienen naturaleza mixta pública-privada.

Cualquiera que sean las soluciones que se identifiquen y planteen para superar estos enormes retos deben ser realistas, requerirán de condiciones de inversión estables y de una ejecución impecable que solo las empresas con el apoyo decidido del Estado podrán lograr.

Colombia como líder de la política pública y la regulación en la región no puede continuar siendo el colero en la inclusión y transformación digital. El mundo no dá espera. Por ejemplo la implementación inmediata de redes 5G no es una opción. El país nuevamente se está quedando atrás. Esta es tarea de todos!

Juan Carlos Archila Cabal 
​Presidente de América Móvil Colombia.

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