Juan Carlos Quintero Calderón
Columnista

¿Protagonista o extra?

Te invito a responderte la siguiente pregunta ¿en la película de tu vida qué papel estas desempeñando?

Juan Carlos Quintero Calderón
POR:
Juan Carlos Quintero Calderón
junio 17 de 2021
2021-06-17 08:30 p. m.
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En una producción cinematográfica participan un sinnúmero de personajes que cumplen un papel especial, unos desempeñan el rol de protagonista y otros de extra, el protagonista es el personaje principal de la película, y su contrario es el antagonista, pero sea positivo o negativo el rol están expuestos a ganarse un reconocimiento y son adorados y hasta detestados por el público.

Ahora un extra, literalmente es eso, alguien que no tiene ninguna categoría y siempre aparece de fondo, como de relleno, para ser más específico.

Lo que acabas de leer no es nada nuevo, pero te invito a responderte la siguiente pregunta ¿en la película de tu vida qué papel estas desempeñando? Sin embargo, como siempre me enfoco en temas de management, te invito a trasladar esa misma pregunta al ámbito laboral ¿cuál es el papel que desempeñas laboralmente? Porque si tu interés no es ser protagonista, algo que está bien, quiero darte 5 recomendaciones para ser el mejor extra que pueda existir.

1. Evita trabajar más de 8 horas diarias, tu no estas para eso. Recuerda destinar tiempo para el refrigerio, y hazlo en compañía, así conversaras ampliamente y tendrás un cómplice para hablar constructivamente de la empresa.

2. Nunca adules a tus superiores, ni cuestiones sus decisiones con argumentos, pues, eso es para los lambones que quieren ser protagonistas. Recuerda, para ser uno más es importante reírte siempre de sus chistes.

3. Cuando se realice una capacitación evita asistir, pero si tienes que hacerlo guardarte tus ideas porque lo más probable es que te pongan más trabajo, y eso no está bien, porque no te pagaran más.

4. Recuerda que firmaste un contrato de trabajo, así que cumple con la hora de entrada y salida, luego ve a casa o con tus amigos, y tranquilo que si no entregaste el informe la empresa no irá a la quiebra, y el que quedará mal será tu jefe, para eso le pagan más.

5. Por último, cuando llegue un cliente hazte el ocupado para dar la sensación que trabajas mucho, evita saludarlo, porque lo más probable es que te pida algo, y si se te acerca no se te ocurra decirle ¿en qué le puedo servir? Porque tú no eres sirviente de nadie, mejor dile ¿en qué le ayudo? ¿en qué le colaboro o qué necesita? así será más ágil la atención, ah, y nunca digas tu nombre porque después vendrá a buscarte para ponerte más trabajo.

Estas contra intuitivas frases son la antítesis de lo que se espera laboralmente y son el común denominador de gente que está contratada para hacer una tarea y carecen de claridad en el propósito de la misma, y hasta del propósito de sus propias vidas. ¿Y tú cuál papel quieres desempeñar?

Juan Carlos Quintero Calderón
Ideólogo de la felicidad del cliente

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