Juan Manuel Ramirez M.
Columnista

Cuarentena digital

Pronto todo pasará para quedar como un capítulo de la historia en el cual las lecciones fueron numerosa. 

Juan Manuel Ramirez M.
POR:
Juan Manuel Ramirez M.
abril 02 de 2020
2020-04-02 08:45 p.m.
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Si algo ha quedado claro con la nueva dinámica en la que nos ha puesto la pandemia del Coronavirus en todo el mundo es que la tecnología se convirtió en el nuevo aliado de personas y empresas.

Nada será lo mismo después de que pase el aislamiento obligatorio en el que hemos tenido que entrar para protegernos del crecimiento en el número de contagios. La cotidianidad de cada día se pasa entre videoconferencias, clases virtuales (para adultos y chicos), libros digitales, comercio electrónico, domicilios, redes sociales y hasta conciertos en línea.

De una parte, las empresas han tenido que afrontar el desafío de romper la distancia y mantener la comunicación a través de los canales digitales. Para algunos, el reto no es nuevo. Están quienes se han refugiado en la tecnología de manera temprana para conectarse con sus clientes, hacer seguimiento a los procesos de producción, reunirse de manera virtual con los empleados e incluso habilitar plataformas de pago.

Para estas compañías, lo que sucede es menos desafiante en términos de continuidad de sus operaciones. Los problemas, seguramente, están asociados con otros escenarios más de corte comercial y de manejo de costos fijos.

Hay pymes que aún están en deuda de avanzar hacia la transformación digital y los tomó por sorpresa la actual coyuntura. En ese caso el desafío es mayor pero también es una oportunidad para acelerar su camino hacia el aprovechamiento de las herramientas tecnológicas. Ya no se trata de eficiencia, ahorro de costos o modernización sino de sobrevivir en un momento adverso.

Podría decirse que esa es una de las principales lecciones para las compañías y es la urgencia de adaptar sus procesos a las nuevas tecnologías. Ahora sí estamos ante un momento en el que innovar significa abrirse caminos hacia el futuro hecho presente.
Por otro lado, están las personas que de repente han tenido que adaptarse a un escenario en el que trabajan desde casa, sus hijos estudian de manera virtual, luego comparten el entretenimiento en el mismo lugar y además deben comprar todo a domicilio.

Nada más desafiante si la tecnología no ha sido una alternativa tan cercana para todos. En tiempo récord, los colombianos han tenido que aprender a conectarse entre las diferentes alternativas de videollamadas, cada vez más robustas, para convertirse en sofisticados expositores y procurar darle continuidad a sus actividades cotidianas.

Y puede parecer una paradoja pero el teletrabajo ha impulsado los niveles de productividad y ha contribuido a mejorar la calidad de vida. Mientras se trabaja más porque queda menos tiempo para las interrupciones o la vida social, lo cierto es que los ahorros en tiempos de desplazamiento se suman a la hora laboral y por ende impactan positivamente en los niveles de estrés. Después de que todo esto pase, la sociedad no será la misma. Las formas de comunicarse o de consumir productos y servicios serán muy distintas. Las crisis sacan siempre lo mejor de cada persona y en esta oportunidad, la pandemia que todos vivimos no será una excepción. Pronto todo pasará para quedar como un capítulo de la historia en el cual las lecciones fueron numerosas.

Juan Manuel Ramírez M
CEO de Innobrand
j@egonomista.com

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