Juan Manuel Ramirez M.
Columnista

Monopolio digital

En un escenario en el que las sociedades están más conectadas hay que anticiparse a desafíos del mercado. 

Juan Manuel Ramirez M.
POR:
Juan Manuel Ramirez M.
julio 09 de 2020
2020-07-09 10:56 p.m.
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En la última semana se conoció que los Presidentes de Amazon, Apple, Facebook y Google deberán testificar juntos ante el Congreso de los Estados Unidos debido a que enfrentan investigaciones antimonopolio en ese país. En términos generales, esas compañías deberán desestimar los argumentos en su contra y tranquilizar a los legisladores frente a su capacidad de incidir en el comportamiento normal de los mercados. Se podría decir que esta situación deja en evidencia tres grandes situaciones que se han venido presentando en la medida que estas empresas mantienen su ritmo de crecimiento y de poder en los países donde tienen jurisdicción.

En primer lugar, los congresistas en Estados Unidos se preguntan si estas tecnológicas se han excedido en el número de adquisiciones o han bloqueado injustamente a compañías más pequeñas en favor de sus propios servicios; incluso tienen inquietudes sobre si en última instancia, por cuenta de lo anterior, han llegado a perjudicar a los consumidores finales.

Un segundo aspecto tiene que ver con el nivel de poder e influencia que estas organizaciones pueden tener sobre sus usuarios en términos no solamente de llevarlos a comprar sus productos sino incluso de incidir sobre su capacidad de tomar decisiones con reglas no tan claras.

Y un tercer aspecto tiene que ver con las crecientes quejas de diferentes sectores sobre el manejo de la desinformación o las noticias falsas en plataformas como Facebook o Google (al punto de incidir en procesos electorales), aunado al discurso del odio que ha sido protagonista en hechos recientes e incluso al manejo preventivo de la pandemia que, por ejemplo, ha tenido Amazon. Todo este panorama podría tener consecuencias legales pero además impulsaría una reforma no solo antimonopolio sino regulatoria en términos de funcionamiento de las grandes tecnológicas de Estados Unidos.

Hay que recordar el reciente anuncio en cadena de más de 400 marcas de suspender sus avisos publicitarios en la red social Facebook como consecuencia de las “débiles” medidas de esa organización en la lucha contra el racismo, pero además por cuenta del ambiente electoral en Estados Unidos y, particularmente, en un momento en que la compañía de Marck Zuckerberg parecía intocable.

Esa noticia contrasta con lo sucedido hace poco en Twitter cuando esta red social decidió etiquetar publicaciones del presidente Donald Trump por falta de veracidad.

¿Qué queda en la mitad de debate? Una inminente modernización de la regulación para el funcionamiento de los grandes negocios digitales del mundo. Es el momento de que cada país asuma una normatividad que proteja a los nuevos consumidores que cada día creen más en el comercio electrónico, pero además, a los usuarios que están expuestos brindando a diario millones de datos sin consideración alguna.

En un escenario en el que las sociedades están más conectadas hay que anticiparse a esos desafíos del mercado, estableciendo reglas claras de funcionamiento y estatutos tributarios que permitan que esas tecnológicas contribuyan como los sectores tradicionales con el progreso de los países.

Juan Manuel Ramírez M.
CEO de Innobrand
j@egonomista.com

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