Juan Manuel Ramirez M.

La esperanza del voto al Congreso

Juan Manuel Ramirez M.
POR:
Juan Manuel Ramirez M.
marzo 04 de 2014
2014-03-04 04:04 a.m.
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No se trata de partidos o colores, sino de la necesidad de que Colombia elija –por fin– un Congreso que trabaje y ejerza el control político que todo gobierno necesita.

Este domingo se llevarán a cabo las elecciones para el Congreso de la República, en las que los colombianos tendrán la oportunidad de elegir 102 senadores y 166 representantes a la Cámara, quienes deberán –entre muchas otras tareas– sacar adelante una ley de desarrollo rural, unas nuevas reformas tributaria y de justicia, un marco normativo para recuperar al sector salud y, según lo que parece, una reforma constitucional que acabaría con la reelección presidencial, con el cargo del vicepresidente, y disminuiría poderes a algunas entidades como la Procuraduría General.

Se trata de grandes responsabilidades que exigen tener a parlamentarios conocedores de los diferentes temas que aquejan al país, con carácter de urgencia: economía, infraestructura, salud, relaciones exteriores, educación y marco jurídico constitucional. Sin embargo, también se trata de una oportunidad para que los colombianos elijan bien y comprendan que votar por alguien –que sea de su preferencia, porque considera que goza de actitudes y conocimientos suficientes– es mucho mejor que abstenerse o hacerlo en blanco.

El país no puede quedar en manos de unos pocos, que a diferencia de los que votaron en blanco se dejaron llevar por dádivas o accedieron a presiones para elegir a ciertos candidatos. Vladdo escribió recientemente, que hay que ponerle color al voto, y es cierto. Elegir una buena opción, que goce de cualidades para ejercer la representación en el Congreso de la República, es un acto de verdadera responsabilidad como elector, y de compromiso con el progreso del país.

Es entendible la poca credibilidad que los ciudadanos tienen en instituciones como el Congreso y, peor aún, en muchos de sus candidatos, pero se faltaría a la verdad si no se reconociera que en el listado existen alternativas de gente decente, seria, conocedora de temas y que quiere hacer las cosas bien. No se trata de partidos o colores, sino de la necesidad de que Colombia elija, por fin, un Congreso que trabaje y ejerza el control político que todo Gobierno necesita.

Estas elecciones serán definitivas para abonar el camino hacia la Presidencia de la República para los distintos candidatos y, particularmente, para el presidente Juan Manuel Santos; este es otro elemento para sumar a las razones por las cuales el voto en blanco representa un mal negocio para la democracia, las instituciones, y sobre todo para un sistema en el cual así se logre superar en votación al ganador, no sucederá otra cosa que un simple registro en la historia electoral.

Por eso, si de ocupar los libros se trata, lo ideal es contribuir con la conformación de un Congreso que recupere la credibilidad y la atención en los asuntos de importancia para el país, y que apunte a hacer las reformas requeridas para encaminar a Colombia hacia el desarrollo que tantos reclaman.

Juan Manuel Ramírez M.

Consultor Privado

@Juamon

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