Julián Domínguez Rivera
Columnista

Agenda moderna de país

Sembrar confianza y creer que sí es posible, son temas cruciales para fortalecer como propósitos para la nueva etapa que marca el Bicentenario. 

Julián Domínguez Rivera
POR:
Julián Domínguez Rivera
julio 15 de 2019
2019-07-15 09:43 p.m.
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Próximo a cumplirse un año de gobierno del Presidente Iván Duque, vale reflexionar sobre algunos tópicos que ha introducido en la agenda que parecían obsoletos o resueltos. Y bien vale hacerlo con ocasión del Bicentenario de la Independencia, inmejorable oportunidad para reflexionar sobre lo que ha sido nuestro proceso democrático y la actual coyuntura del país.

Se requiere mirar este asunto en perspectiva y con serenidad debido a que el sano y necesario debate entre posturas ideológicas antagónicas, ha venido deformándose en radicalismos que siembran desconfianza entre los colombianos. Si se analiza la vida republicana, nuestro país ha tenido grandes crisis, no obstante, ha crecido y organizado cada vez mejor su institucionalidad, gracias en buena parte a que ha preservado el gran tesoro que es la democracia. A veces se olvida que el sistema de gobierno colombiano es presidencialista y de división de poderes, lo que implica una relación armónica entre las ramas del poder público, con el mayor respeto por su propia independencia. A diferencia de los regímenes parlamentarios donde el gobierno se estructura a partir del Congreso.

Después de haber pasado por el Frente Nacional, del cual somos hijos buena parte de los que nacimos en la segunda mitad del siglo pasado, se generó una distorsión en la participación de los partidos en el Gobierno, que llevó hasta prácticas de ‘milimetría’ en algunos mandatos, más propias del parlamentarismo.

Esta práctica es la que busca cambiar el Presidente Iván Duque, un hombre joven que tiene claro el concepto de Estado y un gran respeto por la Constitución, para instaurar otros caminos que fortalezcan la democracia, sobre la base de un intercambio que permita construir con el legislativo una agenda moderna de país. Bien vale la pena que el país entienda esto como un gran valor que fortalecerá nuestro sistema democrático y brindará mayor transparencia al ejercicio de la política.

El Presidente ha convocado a un pacto nacional sobre asuntos claves para actualizar dicha agenda, que quedaron consignados en el Plan Nacional de Desarrollo, cuyo contenido es mucho mejor que el accidentado trámite que surtió su aprobación.

Es de resaltar, asimismo, el afán del Presidente Duque por descorrer el atraso en uno de nuestros principales males que es el de la informalidad. Es preocupante para la equidad fiscal que, como lo afirmó el Director de la Dian, Colombia tiene una población económicamente activa similar a la de España y mientras allá declaran 18 millones de personas, acá a duras penas se acercan a 3 millones. Un lugar importante merece su decidida apuesta por apoyar el empresarismo como fuente de equidad, dado que el sector empresarial es la fuente de bienestar social y reducción de la desigualdad.

Uno de los resultados de esta apuesta es el aumento del 68,4% de la inversión extranjera directa durante el primer trimestre de este año, el crecimiento del 2,8% del PIB en el mismo periodo y el avance sustancial del país en el índice de Competitividad del IMD, con sede en Suiza, en donde ascendió seis puestos.

Sembrar confianza y creer que sí es posible avanzar, con base en datos y cifras objetivas, son temas cruciales que debemos fortalecer como propósitos para esta etapa que marca el Bicentenario.

Julián Domínguez Rivera
Presidente de Confecámaras

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