Julián Domínguez Rivera
Columnista

Resiliencia y diálogo

Somos un país resiliente y saldremos fortalecidos de esta situación, impulsando la confianza en las instituciones. 

Julián Domínguez Rivera
POR:
Julián Domínguez Rivera
mayo 17 de 2021
2021-05-17 07:00 p. m.
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La convulsión que ha vivido el país en los últimos días presenta una oportunidad histórica para que como colombianos evolucionemos en las formas de entendernos y en cómo dar trámite a la demanda social, necesaria para crecer como sociedad.

No hay que olvidar que, pese a la incertidumbre que generan, las crisis ponen de presente las dificultades que atraviesan los países, especialmente los que están en desarrollo, donde las necesidades de las personas son muy altas. Lo importante es entender que el camino correcto es la búsqueda sin descanso de oportunidades de mejoría a través del diálogo y los consensos, y que la protesta pacífica no se puede retroalimentar de la violencia y los bloqueos, cuya permanencia es criminal. Es una conexión perversa donde el rechazo de la sociedad es total.

La protesta nada tiene que ver con destruir la infraestructura pública impidiendo que las personas, sobre todo las de menores recursos, se puedan movilizar, impedir el acceso a alimentos básicos, violentar el acceso a la salud, destruir y robar los bienes privados, con extorsionar a la gente en ‘retenes’ en las ciudades, acabar con las pequeñas, medianas y grandes empresas, que son las que brindan empleo y bienestar.

Sabemos que superar esta coyuntura no será fácil, pero la urgencia de hacerlo es fundamental, para no seguir destruyendo lo que cínicamente los delincuentes dicen defender. Y, simultáneamente, en un proceso firme, pero sin crispación como sociedad trabajemos por salir adelante con soluciones perdurables, fruto del consenso. Lo vemos en los mensajes positivos y campañas que inundan las redes sociales, donde miles de personas se suman a trabajar por Colombia, mientras otros con sus mensajes negativos, polarizantes y llenos de odio propician que los vándalos sigan pescando en río revuelto.

Lo que no puede pasar es quedarnos en un diálogo que no resuelva las situaciones, que son muy graves, porque esa es una espiral perversa. Que a través de los bloqueos y el vandalismo se haga la conversación no llevará a una pronta resolución de la crisis porque es importante dialogar dentro del cauce de la ley.

Hay temas que necesitan ser atendidos con urgencia, como el de las oportunidades laborales, educativas y de creación de empresas para los jóvenes, que deben tener un capítulo especial, lo que obliga a actuar con prudencia, pues está claro que, bajo las actuales circunstancias, ya no hay margen para el error ni las equivocaciones.

También es una oportunidad para abrir el diálogo en las regiones, deponer intereses partidistas o ideologías para pensar en el país y en unos acuerdos mínimos sobre los que hemos venido haciendo un llamado y que son perfectamente alcanzables, porque Colombia tiene más gente que quiere trabajar y que busca el interés general, que aquellos que buscan desestabilizarla.

Somos un país resiliente y saldremos fortalecidos de esta situación, impulsando la confianza en las instituciones democráticas y en la capacidad que tenemos cada uno, de construir un mejor país.

Julián Domínguez Rivera
Presidente de Confecámaras y del Consejo Gremial Nacional

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