Luis Alberto Correa
Columnista

En bicicleta a Bogotá

Son múltiples los costos y consecuencias que afectan la competitividad y la economía de la Sabana.

Luis Alberto Correa
POR:
Luis Alberto Correa
julio 18 de 2019
2019-07-18 09:25 p.m.
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Los residentes de la sabana centro y occidente llevamos más de 10 años soportando la pérdida de tiempo en los trancones de acceso y salida de Bogotá; sin explicación alguna, las ampliaciones de estos accesos estuvieron olvidados hasta hace 3 años cuando se tomó la decisión de efectuar los estudios de diseño y la apertura de las licitaciones para tal fin. Esta ausencia de planeación involucra no solo a la administración Distrital, también a sus pares en la administración de Cundinamarca, que por la falta de integración y visión holística de la ciudad - región dejan primar sus egos sobre el bienestar de los sabaneros.

El escenario de movilidad hoy por la Autopista Norte es de un promedio de 14 km por hora, es decir dos horas de ida y dos de regreso, en razón del aumento creciente del parque automotor por la desordenada urbanización de la Sabana, y si anticipamos el efecto del desarrollo de la obra de ampliación de la Autopista Norte entre calles 190 a 245, significará para los años del 2020 al 2022, la insoportable inmovilidad a un promedio de 7 kilómetros por hora, es decir que la bicicleta o patineta avanzarían al triple de velocidad.

Y si de manera simultánea amplían a cuatro carriles la carrera Séptima entre la calle 180 y La Caro, en Chía, no podemos estar tranquilos con esta crisis de movilidad que enfrentaremos el próximo año y para lo cual no hay solución de corto plazo, hoy aún más agravada por la desviación del tráfico pesado y de pasajeros hacia Villavicencio sobre la Autopista Norte. Son múltiples los costos y consecuencias que afectan la competitividad y la economía de la Sabana.

No se entiende por cual razón los gobernadores no exigieron a la concesionaria Devisab la ampliación a cuatro carriles de la vía Chía - Cota, hoy también colmatada por el excesivo tráfico. Es prioritario exigir a la ANI el intercambiador a desnivel que conecte la transversal del peaje con la Autopista Norte, y con alcaldes de Sabana Centro impulsar la construcción del Regiotram Norte, solución que demora 10 años en entrar en operación y que perdimos el pulso con Sabana Occidente por la falta de visión de los alcaldes de Sabana Centro y por la decisión política en 2007 de beneficiar la zona franca de Mosquera pese a que la demanda de pasajeros era el doble en la ruta del norte. Y como medida de emergencia hay que solicitar un carril para bicicletas y patinetas por la carrera Séptima, entre La Caro y la Calle 180.

La otra crisis de movilidad en Chía es la avenida Pradilla, que en horas pico supera la media hora de trancón en ambos sentidos, lo que hace inaplazable ampliar esta avenida a seis carriles entre centro Chía y la variante a Cota, con estudios y diseños que elaboró Ingetec por $ 2.700 millones en 2014.

Estamos ad portas de una burbuja inmobiliaria donde el exceso de oferta y la caída en la demanda no solo por efectos del trancón, sino por la anticipación de la desvalorización del precio de los inmuebles, de muchas familias que han preferido retornar a Bogotá.

Luis Alberto Correa
Economista Uniandes

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