Luis Alberto Zuleta J.
Columnista

Perspectivas de la migración venezolana

Si Colombia invierte en capital humano en el caso de los migrantes venezolanos podría restaurar por lo menos parcialmente el bono demográfico.

Luis Alberto Zuleta J.
POR:
Luis Alberto Zuleta J.
marzo 15 de 2021
2021-03-15 07:30 p. m.
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El Gobierno Nacional acaba de consolidar la política colombiana reciente relacionada con la migración venezolana, al otorgar estatus legal temporal a 1’700.000 inmigrantes y es importante indicar el impacto positivo que esta política puede tener en el futuro.

En el año 2015 el Ministerio de Salud de Colombia publicó el documento “Envejecimiento Demográfico. Colombia 1951- 2020”.

El análisis se desarrolla en el contexto de urbanización paralela a la industrialización desde los años 40, crecimiento del sector de servicios y de pequeña empresa, mayor nivel educativo, especialmente de las mujeres y su incorporación a la vida laboral. Al tiempo, se reduce la mortalidad infantil y se transforman las estructuras familiares con el trabajo femenino.

La transición demográfica se caracterizó por la reducción de la mortalidad desde los años 30 y la transición en la fecundidad desde los años 60, descendiendo inicialmente la primera y posteriormente la segunda. La población mayor se ha venido incrementando desde 1964.

En el largo plazo, la pirámide poblacional colombiana generó desde finales del siglo XX el denominado “Bono Demográfico”, caracterizado por la disminución de la población en edad dependiente (infantil y adolescente), estabilidad en la población adulta que los sostiene, en tanto la población mayor no genera dependencia significativa. Este bono demográfico se ha venido extinguiendo, generando mayor dependencia de las personas mayores desde el año 2005.

Desde 1985 viene aumentando la esperanza de vida (mayor en las mujeres que en los hombres) con un envejecimiento en la población total del país.

Esta trayectoria de la población colombiana se enfrenta con una migración reciente muy intensiva de población venezolana en la cual es frecuente la presencia de mujeres embarazadas, población infantil y adolescentes y adultos jóvenes.

Un juicioso estudio de Fedesarrollo del año 2018 denominado “Elementos para una política pública frente a la crisis de Venezuela” estimó el impacto del flujo migratorio venezolano sobre la economía colombiana, haciendo explícitos los requerimientos de gasto público, principalmente en alimentación escolar, salud y educación, extendiendo la red de protección social a esta población y produciendo un impacto fiscal relativamente menor (0,42% del PIB en el peor escenario) en comparación con el beneficio poblacional potencial, si la población beneficiada permanece en el país.

En otras palabras, si Colombia invierte en capital humano en el caso de los migrantes venezolanos podría restaurar por lo menos parcialmente el denominado bono demográfico, generando un efecto positivo sobre el empleo al aumentar el tamaño de la población productiva hacia el futuro y el crecimiento potencial de la economía.

Lo importante ahora, es la generación de conciencia sobre estos efectos positivos en la población colombiana y la estabilidad de esta política como política de estado.

Luis Alberto Zuleta J.
Consultor empresarial
zuldezub@lzuletaj.com.co

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