Luis Arango Nieto
columnista

Un logro que no debe desaparecer

Si el gremio ganadero no se sobrepone a las diferencias, nunca se podrá lograr resucitar el Fondo.

Luis Arango Nieto
POR:
Luis Arango Nieto
septiembre 03 de 2018
2018-09-03 10:04 p.m.
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Después de un tiempo, en el cual se presentaron diferentes situaciones, muchas de ellas con claro tinte político, se llegó a la polémica conclusión que había que liquidar el Fondo Nacional del Ganado; en el proceso quedarían 90 mil millones de pesos que retornarían al Ministerio de Agricultura y a su manejo burocrático, pese a que son recursos de los ganaderos. Por ello, surgen preguntas: ¿el fondo ha hecho algo por la ganadería?, ¿se debe permitir su desaparición?

Hernán Vallejo Mejía, siendo presidente de Fedegan, fue el primero en proponer la creación de un fondo parafiscal para la ganadería, siguiendo el ejemplo del Fondo Nacional del Café. En 1993 se crea el Fondo Nacional del Ganado, siendo presidente del gremio Jorge Visbal Martelo. Como miembro de la junta directiva de Fedegan, en aquella época, tuve la oportunidad de participar en el proceso

La junta directiva del fondo siempre ha sido presidida por el Ministerio de Agricultura, es así que, como Viceministro de Agricultura, desarrollé esta función entre 1998 y 2002. En aquella época se decidió afrontar dos retos: erradicar la fiebre aftosa, de tal forma que abriera la posibilidad de exportar. La meta de exportación también requería modernizar la infraestructura de sacrificio.

Con recursos del fondo, y apoyados por el ICA, en el 2009 se logró la declaratoria del país libre de aftosa con vacunación. Un estudio del Cega fue la base para construir y mejorar varios frigoríficos en las zonas ganaderas; posteriormente, se constituyó Friogan, que los aglutinó. Este objetivo se cumplió, a pesar de las dificultades que atravesó esta empresa que, finalmente, fue reorganizada y refinanciada.

Desde el 2004, el Fondo se enfocó en la modernización de la ganadería a través de programas de transferencia de tecnología y capacitación en diferentes regiones ganaderas. Nunca el gremio ganadero había tenido esta atención tecnológica. Después de esta mirada a los logros del Fondo, cabe nuevamente la pregunta: ¿el gremio ganadero lo debe dejar acabar –al cual ya le ordenaron su liquidación– o debe defenderlo?

La ‘liquidación’ no es el final del Fondo: tanto la cuota parafiscal como el Fondo fueron creados por la Ley 89 de 1993, mientras esta o sus artículos no sean derogados o modificados, el Fondo existe. Su ‘liquidación’, ordenada por el juez del concurso, es apenas una operación parcial de realización de activos y atención de pasivos a una fecha.

La ley estableció la cuota y creo el Fondo, lo cual es superior sobre otras decisiones de inferior jerarquía, como la que ordenó la liquidación. Por tanto, la cuota y el Fondo subsisten y tienen el soporte legal para reorganizarse y seguir adelante. Si el gremio ganadero no se sobrepone a las diferencias, nunca se podrá lograr resucitar el Fondo. La resurrección no se dará mientras prime el odio y la rencilla en el gremio y no la concordia y la sensatez. Se hace necesario una gran voluntad y un buen componedor (¿será usted Ministro?) para retornar a la armonía y tener nuevamente el Fondo.

Finalmente, Contralor interfiere en el llamado a la concordia, al llevar sus rencillas personales para tratar de influir decisiones que corresponden, exclusivamente, al gremio ganadero y al Gobierno.

Luis Arango Nieto
Exviceministro de Agricultura
larangon@gmail.com

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