Luis Guillermo Plata Páez
Columnista

Tasa de cambio y competitividad

Los pactos por el crecimiento y la generación de empleo que impulsa el gobierno Duque, son positivos.

Luis Guillermo Plata Páez
POR:
Luis Guillermo Plata Páez
agosto 21 de 2019
2019-08-21 10:00 p.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c7cd0d20472.png

Recuerdo con poca nostalgia aquellos meses hace ya varios años, cuando estando en el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el dólar alcanzó valores por debajo de los $1.800. Parecía como si la economía fuese a colapsar.

Había quienes clamaban por la dolarización, el control de cambios, tasas de cambio múltiples, y hasta subsidios a la tasa de cambio como mecanismos para superar la situación. Hoy cuando la tasa de cambio supera los $3.400 por dólar, tampoco estamos contentos y hasta algunos analistas creen que la tasa de cambio del peso es la más volátil del mundo y reclaman medidas “urgentes” abriendo el paso a propuestas “creativas”.

¿Cuál es la tasa de cambio que le conviene al país? La respuesta es compleja. Teóricamente debería ser una que no afecte los precios del comercio con el resto del mundo; pero en la práctica es muy difícil lograrla por la cantidad de factores que inciden en ella.

La realidad es que cualquiera que sea su nivel siempre habrá insatisfacción de algunos agentes económicos, especialmente cuando las noticias califican al peso como la moneda más depreciada en ciertas circunstancias o la más apreciada en otras.

Bruegel, un think tank europeo, calcula las tasas de cambio nominales y reales de 175 países, ponderadas por el comercio con los principales socios. El análisis de volatilidad de las monedas en términos reales en el periodo 2014-2019, medido por el coeficiente de variación, muestra que Colombia queda en el puesto 24, lo que rebate la idea de que es la más volátil del mundo. Entre los 23 países que nos superan, están México, Turquía y Argentina, además de los principales productores de petróleo.

Pero más importante que los rankings, es necesario entender dos cosas: que estamos en una economía globalizada y que tenemos un esquema de flotación de la tasa de cambio. Con la globalización, los mercados internacionales tienen mayor incidencia en la dinámica de las economías.

Hoy en día los empresarios exportan, pero también importan, se endeudan en moneda local o en dólares y los flujos de capitales son más grandes que en cualquier época de la historia; a Colombia llega inversión extranjera, pero también los colombianos invierten en el extranjero.

Con el régimen de inflación objetivo, el banco central se enfoca en esa variable, mientras que la tasa de cambio opera bajo un esquema de libre flotación. Cabe recordar que, en el esquema de bandas cambiarias, la defensa de la tasa de cambio con altas tasas de interés nos llevó a una profunda crisis económica a finales del siglo XX; ese riesgo es menor con el diseño actual.

En ese contexto, lo que importa para un país es la competitividad de sus empresas; ahí tenemos una debilidad: las empresas con problemas por las variaciones en los precios relativos, debidas a las fluctuaciones de la tasa de cambio son por lo general menos competitivas.

Por eso, resultan muy positivos los Pactos por el Crecimiento y la Generación de Empleo que impulsa el gobierno Duque, puesto que el punto central de los pactos es la remoción de los obstáculos a la productividad de las empresas. Solo con empresas mas competitivas podremos ser capaces de aprovechar las variaciones de la tasa de cambio en vez de sufrir por ellas.

Luis Guillermo Plata
Exministro de Comercio, Industria y Turismo.
lplata@lplata.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado